Privacidad y cookies en venasencalma.com
Venasencalma.com solo maneja dos cosas: lo que el servidor apunta automáticamente al entregar cada página y el correo de quien escribe a la redacción. No mide visitas, no perfila lectores y no comparte datos con anunciantes. Este texto se redacta conforme al Reglamento (UE) 2016/679 y a la Ley Orgánica 3/2018 de protección de datos y garantía de los derechos digitales.
Lo que no guardamos mientras lee
Quien lee aquí tres guías sobre medias de compresión y se marcha no deja tras de sí ni una cookie de medición, de publicidad o de redes sociales. No funciona Google Analytics ni otra herramienta de audiencia, no hay píxeles de seguimiento, no se cargan vídeos o mapas de terceros y faltan a propósito los botones de compartir que avisarían a una red social de la visita. Los botones de «Publicidad» sí llevan a la página del vendedor: allí hay otro responsable del tratamiento de los datos, con su propia política, y desde esta web no le transmitimos nada.
Sin nada de eso, un aviso de consentimiento al entrar no tendría nada que pedir y solo estorbaría la lectura. No aparece.
Tampoco existen zona privada, registro, boletín por correo ni comentarios: sin cuenta que crear, no hay contraseña ni perfil que guardar.
Responsable: la redacción de Venas en Calma
El responsable es la redacción editorial de Venas en Calma, titular de venasencalma.com, y la vía de contacto en materia de protección de datos es cuidado@venasencalma.com. Los datos completos de identificación del responsable se facilitan a la autoridad de control cuando los requiera y a cualquier interesado que ejerza sus derechos y necesite acreditarlos.
Su correo, el único dato personal
Si escribe a cuidado@venasencalma.com, tratamos su dirección de correo, el nombre que usted incluya si lo incluye y el contenido del mensaje. No hay más campos porque no hay formulario.
La finalidad es una sola: leer el mensaje y responderlo. La base jurídica es su consentimiento al enviarlo, junto con el interés legítimo en atender a quien se dirige a esta redacción. Esa dirección no entra en ninguna lista de distribución, no recibe comunicaciones comerciales y no se cede ni se vende.
Plazo de conservación de los mensajes
Un correo se guarda mientras dure el intercambio y hasta doce meses después. Ese plazo permite recuperar el hilo si el asunto vuelve y atender una reclamación. Después se borra del buzón.
Si el mensaje contiene un aviso de error que obliga a corregir una página, se guarda una nota interna del cambio, y esa nota no incluye su dirección de correo ni su nombre. Si prefiere que su mensaje se borre antes del plazo, basta con pedirlo.
Sus síntomas, mejor en la consulta que en el correo
Un relato de síntomas es un dato de salud, una categoría especialmente protegida por el artículo 9 del Reglamento. Esta redacción no puede valorar un caso clínico y no quiere guardar información de ese tipo, así que la recomendación es práctica: cuente lo mínimo imprescindible para entender su pregunta y no adjunte informes, analíticas, ecografías ni fotografías de sus piernas.
Si llega un mensaje con documentación clínica adjunta, se responde explicando que no podemos valorarla y el adjunto se elimina sin conservarlo ni reenviarlo.
Registros automáticos del servidor
Cuando un navegador pide una página, el proveedor de alojamiento y la red que distribuye los archivos anotan de forma automática datos técnicos: dirección IP, fecha y hora, página solicitada, código de respuesta, tipo de navegador y sistema operativo. Esto ocurre en cualquier sitio de internet y es imprescindible para que la página llegue y para detectar ataques o abusos.
Se usan para seguridad y diagnóstico técnico, y para nada más. No se cruzan con ninguna otra información ni sirven para identificar a nadie.
Lo justifica nuestro interés legítimo en que la web siga funcionando y a salvo de accesos abusivos, conforme al artículo 6.1.f del Reglamento. Los registros los conserva el proveedor durante el plazo breve que fija su propia configuración de seguridad y se eliminan de forma automática.
Empresas que nos dan servicio
Dos proveedores, y ninguno con acceso al contenido de sus datos más allá de lo necesario para su servicio: la empresa que aloja el sitio y sirve las páginas, y el proveedor del servicio de correo electrónico donde se recibe el mensaje.
Ambos actúan como encargados del tratamiento, con contrato y obligación de confidencialidad. No hay más destinatarios. Ni anunciantes, ni redes de afiliación, ni plataformas de análisis. Cuando un proveedor trate datos fuera del Espacio Económico Europeo, lo hace con las garantías que exige el Reglamento para transferencias internacionales.
Derechos sobre sus datos
Frente a la redacción puede ejercer los derechos de acceso, rectificación y supresión, de limitación del tratamiento y de oposición, de portabilidad a otro responsable y de retirada del consentimiento cuando quiera. En la práctica, lo que existe suele ser un único correo suyo en un buzón.
Basta escribir a cuidado@venasencalma.com diciendo qué derecho ejerce, desde la misma dirección con la que escribió, para que nadie pida datos ajenos. La respuesta llega en un mes como máximo desde la recepción. No cuesta nada. Si no le convence, la queja va a la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), desde su web oficial.
Menores de edad
Los contenidos de este sitio se dirigen a personas adultas, y la enfermedad venosa de las piernas que aquí se trata es un asunto de adultos. No se dirigen comunicaciones a menores de edad y no se recaba de forma consciente ningún dato de un menor. Cuando un mensaje deja ver que lo escribe alguien de menos de catorce años, lo borramos sin contestar.
Seguridad y nuevas versiones
El sitio se sirve siempre por conexión cifrada y el buzón está protegido con autenticación en dos pasos. Ninguna medida es infalible. La mejor protección sigue siendo tratar el menor número posible de datos.
Esta política puede actualizarse si cambia la normativa, el proveedor o la práctica de la redacción. La versión vigente es siempre la publicada en esta dirección y su fecha figura en la propia página. Las condiciones de uso del sitio, las marcas citadas y los límites de responsabilidad están en la nota legal; para qué sirve escribirnos y qué no podemos responder está en contacto.
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