«Me pesan las piernas como plomo» describe un síntoma con nombre clínico. En la encuesta española DETECT-IVC de 2006, sobre 16.186 personas atendidas en atención primaria, el 71 % refirió algún síntoma o signo de insuficiencia venosa, y la pesadez de piernas encabezó la tabla con un 55 %, por delante de las varículas.
Piernas cansadas y pesadas al final del día: por qué y qué ayuda de verdad
Señal: qué se siente exactamente y cómo lo cuenta la gente
Pesadez que crece a lo largo del día, ardor, tirantez y una sensación de piernas llenas al llegar la tarde. Las búsquedas reales lo dicen sin vocabulario médico: «me pesan las piernas como plomo», «me arden las piernas», «me levanto con las piernas cansadas».
Esa lista de sensaciones no es un adorno. Es la manera en la que la enfermedad venosa se manifiesta mucho antes de que aparezca una vena gruesa y visible, y explica por qué tanta gente llega a la consulta diciendo que «no tiene nada» mientras arrastra las piernas todos los días.
El término que usan las guías es otro. Hablan de síntomas de insuficiencia venosa. En la clasificación internacional CEAP, la letra que acompaña al grado indica justo eso, si la persona está asintomática (A) o con síntomas (S). Se puede tener una pierna de aspecto casi normal, grado C0 o C1, y estar en el grupo sintomático.
La pesadez, por tanto, no es una fase previa a la enfermedad. Ya forma parte de ella, y es el motivo más frecuente por el que se consulta. En ese mismo estudio, el 62 % de los participantes presentaba además algún signo visible en la exploración física, no solo la sensación.
Hay un síntoma vecino que casi nadie relaciona con las venas. Es el picor. «Me pican las varices» aparece una y otra vez en las búsquedas, y el prurito sobre una vena dilatada o sobre una zona de pigmentación ocre está descrito en los cambios cutáneos del grado C4, asociados al eccema venoso. No es siempre alergia a un producto.
Esa distinción tiene consecuencias. Un picor que se rasca durante meses, con piel que se agrieta o supura, es el terreno en el que aparece una úlcera, y ahí la consulta no espera. Cómo llega la enfermedad a ese punto está en la guía de úlceras venosas.
Causa: cuándo la pesadez es venosa
Cuando empeora a lo largo del día, con la pierna quieta y de pie, y se acompaña de hinchazón del tobillo, varices visibles o arañitas. El mecanismo es conocido. Las válvulas de las venas dejan de cerrar bien, la sangre refluye en vez de subir hacia el corazón y la presión dentro de la pierna se mantiene alta.
Hay un dato que sitúa la escala del problema en España. En DETECT-IVC 2006, el 62 % de los participantes presentaba algún signo de insuficiencia venosa en la exploración física, y el 82 % tenía algún factor de riesgo, con una media de dos por persona. En mujeres pesaron los embarazos, la vida sedentaria, los antecedentes familiares y el sobrepeso; en hombres, el sobrepeso, la vida sedentaria y los antecedentes familiares, en ese orden.
Conviene leer esas cifras con cuidado. Son de pacientes que acudieron a la consulta por cualquier motivo, no de la población general elegida al azar, de modo que la proporción real en la calle es probablemente menor. Aun así, marcan la dirección. De cada diez personas que pasan por un centro de salud, siete cuentan algo compatible con este cuadro.
Si en la pierna hay ya venas dilatadas de 3 milímetros o más, el marco es el de qué son las varices, donde está la clasificación completa.
Causa: cuándo la pesadez no es venosa
Cuando el patrón no encaja. Tres cuadros se confunden a diario con las piernas cansadas y se manejan de otra manera.
| Cuadro | Cómo se distingue | Qué indica la fuente |
|---|---|---|
| Síndrome de piernas inquietas | Impulso irrefrenable de levantarse y andar, con hormigueo o ardor, sobre todo de noche, que se alivia al mover las piernas | Es un trastorno neurológico relacionado con el uso cerebral de la dopamina, no un problema de las venas (MedlinePlus) |
| Calambre muscular nocturno | Contracción súbita e involuntaria, dolorosa, que dura segundos o minutos | Frecuente en adultos mayores; el ejercicio sin beber suficiente líquido y los niveles bajos de potasio o calcio figuran entre las causas descritas (MedlinePlus) |
| Efecto de un medicamento | Aparece después de empezar un fármaco nuevo | Los diuréticos pueden causar calambres por la pérdida de potasio y magnesio en la orina |
| Hinchazón de las dos piernas, lenta y simétrica | Ambos tobillos por igual, a veces con falta de aire al tumbarse | El edema generalizado de aparición lenta apunta a cardiopatía, hepatopatía o nefropatía crónica (Manual MSD) |
La distinción importa por una razón práctica. Un venotónico o una media de compresión no hacen nada contra un síndrome de piernas inquietas ni contra un edema de origen cardíaco, y el tiempo que se pierde probándolos es tiempo sin el diagnóstico correcto.
Sobre las estatinas, hay un dato que quita un miedo extendido. En un ensayo con grupo placebo, el 27 % de quienes tomaban estatina refirió dolor o debilidad muscular el primer año, frente al 26 % con placebo, y solo uno de cada quince casos declarados se atribuyó realmente al fármaco. Quien las toma por prevención cardiovascular tiene poco motivo para culparlas de la pesadez de sus piernas.
El caso de los calambres nocturnos, con su propio reparto de causas, se trata aparte en calambres en las piernas.
Cuidado: qué alivia y con qué respaldo
Lo primero no se compra. La contracción de los músculos de la pantorrilla actúa como una bomba que comprime las venas profundas y empuja la sangre hacia el corazón contra la gravedad. Caminar, elevarse sobre las puntas de los pies y mover el tobillo trabajan a favor de ese mecanismo, el mismo que las medias de compresión intentan reforzar.
Después está la compresión ligera. Las guías revisadas en el trabajo español de 2020 recomiendan la clase 1 justo en los grados CEAP C0 y C1 —piernas cansadas, telangiectasias, varices pequeñas o asintomáticas— y también para prevenir el edema de quien pasa muchas horas de pie. Es la única medida de esta lista que actúa sobre la presión de la pierna, y no necesita receta si se compra directamente.
| Opción | Qué está autorizado o medido | Qué no hace |
|---|---|---|
| Cremas y geles de aplicación local | Varios tienen ficha técnica de medicamento en el registro de la AEMPS —heparinoide, hidrosmina, escina, heparina sódica— con indicaciones de alivio local: «pesadez y tirantez en piernas con varices» en unos, «síntomas de la insuficiencia venosa leve» en otros; los geles de efecto frío son cosméticos y no tienen ficha | Ninguno actúa sobre la vena dilatada ni sustituye la compresión. El formato a formato, con lo que autoriza cada ficha, está en cremas y geles para las varices |
| Comprimidos de diosmina 450 mg + hesperidina 50 mg | Medicamento sin receta con ficha técnica AEMPS: síntomas de insuficiencia venosa leve en adultos; 2 comprimidos al día y alivio habitual en las 2 primeras semanas | No es un tratamiento de la variz; efectos adversos frecuentes de tipo digestivo |
| Compresión de clase 1 | Recomendada por las guías revisadas en estadios CEAP C0-C1 y para prevenir el edema por estar de pie | No sustituye la valoración de la pierna si los síntomas cambian |
Fuentes de la tabla: fichas técnicas del registro CIMA de la AEMPS y la revisión española de guías de práctica clínica sobre compresión de 2020.
Sobre el masaje, la respuesta honesta es corta. La única mención con respaldo regulatorio que hemos encontrado es el gesto de aplicación. Las fichas técnicas de estos geles mandan extender una capa fina «con un suave masaje». Es la manera de repartir el producto, no un tratamiento con eficacia propia demostrada.
Cuidado: lo que las cápsulas dan y lo que no
La revisión Cochrane de flebotónicos, actualizada el 3 de noviembre de 2020, es la medida más completa que existe, con 69 ensayos, de los cuales 56 con datos de 7.690 participantes de 50 años de media. Con certeza moderada, los flebotónicos probablemente reducen ligeramente el edema de la parte inferior de la pierna y la circunferencia del tobillo, con una diferencia media de 4,27 mm.
Los otros dos resultados de la misma revisión son los que no aparecen en ningún folleto. No hay diferencia relevante en calidad de vida frente al placebo, y los flebotónicos probablemente aumentan un poco los efectos adversos, sobre todo digestivos.
Cuatro milímetros de tobillo y ninguna mejora medible de la calidad de vida. Eso es lo que compra quien compra una caja, y decidir con ese dato delante es distinto de decidir con un anuncio delante.
Los médicos de familia y los cirujanos vasculares españoles lo dejaron escrito en su consenso de criterios de derivación. Los fármacos venotónicos no se han de recomendar de manera generalizada, porque su única indicación es el alivio sintomático a corto plazo.
Hay además una diferencia legal que conviene entender porque afecta a lo que se puede prometer en el envase. La EFSA rechazó en enero de 2014 dos alegaciones de salud para la combinación de diosmina, troxerutina y hesperidina: la de mantenimiento del tono venoso normal y la de mantenimiento de la permeabilidad veno-capilar normal. El motivo declarado fue que el solicitante no aportó ningún estudio de intervención en humanos del que extraer conclusiones.
Eso no contradice que exista un medicamento con diosmina y hesperidina autorizado para los síntomas de insuficiencia venosa leve. Son dos regímenes distintos. Uno es un medicamento con sus propios ensayos y una ficha técnica; el otro, un complemento alimenticio que quiere usar una frase genérica sin haberla demostrado.
Con las plantas ocurre algo parecido. La EFSA mantiene «en espera» 1.548 alegaciones de salud relacionadas con sustancias botánicas, y ese estado administrativo no es una aprobación. Significa que la alegación no se ha evaluado todavía. Ni aprobada, ni rechazada.
Y queda el precio, que también es un dato. En una farmacia online española, con precios consultados el 23 de septiembre de 2026, la caja de 30 comprimidos de diosmina micronizada con hesperidina costaba 12,15 €, la de 60 comprimidos del mismo principio activo de otra marca 16,65 €, y un complemento multi-ingrediente de 60 comprimidos que combina diosmina, rutina, hesperidina, rusco y castaño de Indias sin declarar dosis en miligramos, 20,95 €.
Merece la pena mirar esa última línea dos veces. El producto más caro de los tres es el único que no dice cuánto lleva de cada cosa, y sin miligramos no hay manera de comparar un envase con un estudio.
Cuando la pesadez llega acompañada de hinchazón visible en el tobillo, el cuadro pasa a llamarse de otra manera, y ese cruce está desarrollado en piernas hinchadas.
Cuidado: qué cambia en el día a día
Tres gestos y un peso. Ninguno de los cuatro se compra en una caja, y son los que sostienen el resto.
Elevar las piernas por encima del nivel del corazón favorece el retorno venoso por gravedad. Es una recomendación de mecanismo, no una cifra. No hemos localizado una guía española abierta que diga cuántos centímetros ni cuántos minutos, así que tampoco lo inventamos aquí.
Moverse cuenta más que descansar. La bomba muscular de la pantorrilla solo funciona cuando la pantorrilla se contrae, de modo que estar sentado con las piernas quietas y estar de pie sin moverse se parecen más de lo que parece. En los dos casos la bomba está apagada.
El peso y la vida sedentaria son los dos factores de riesgo que el estudio DETECT-IVC destacó en varones, junto con los antecedentes familiares. Son también los dos únicos de la lista sobre los que se puede actuar.
Queda el calor, que la audiencia nota antes que nadie: «con el calor se hinchan los pies». El consenso español de 2012 recoge ese patrón con todas las letras. Estos síntomas empeoran de pie y en ambientes calurosos, y mejoran con la pierna en horizontal y con el frío. Lo que no existe es la cifra —ningún estudio español abierto que mida cuánto—, así que aquí no aparece ninguna. El detalle por escenarios —trabajo de pie, viajes largos, verano— está en el cuidado diario de las piernas.
Señales de alarma
La pesadez de piernas al final del día no es una urgencia. Estas cinco situaciones sí cambian el plan del día.
- Hinchazón repentina limitada a una pierna, molestia al apretar la pantorrilla, calor y rojez en la piel. Son los signos con los que MedlinePlus describe una trombosis venosa profunda. Cita el mismo día.
- Una vena que se endurece y se nota como un cordón bajo la piel, con calor y rojez encima. Motivo de valoración médica, no de gel.
- Dolor torácico brusco con ahogo, esputo con sangre o un desvanecimiento, más aún después de un viaje largo o de días en cama. Sospecha de embolia pulmonar. Llame al 112.
- Aumento repentino del dolor o de la hinchazón de la pierna, fiebre, enrojecimiento o aparición de una úlcera. MedlinePlus lo señala como motivo de acudir al médico en la insuficiencia venosa crónica.
- Las dos piernas hinchadas de forma simétrica y progresiva, con falta de aire al tumbarse. El patrón apunta fuera de las venas de la pierna y corresponde al médico de cabecera.
En la lista de factores de riesgo de trombosis que recoge MedlinePlus figuran la edad por encima de los 60, los periodos largos de inmovilidad, haber pasado hace poco por el quirófano de cadera o rodilla, la obesidad, el tabaco y los antecedentes familiares. Qué se hace ante cada señal está en las señales que no esperan.
Cuándo consultar si no hay alarma
Cuando la pesadez se repite semana tras semana, cuando aparecen varices nuevas en poco tiempo o cuando la hinchazón ya no desaparece durmiendo. La puerta es el médico de cabecera, que valora la pierna y decide si deriva a Angiología y Cirugía Vascular.
Merece la pena saber el plazo con el que se juega, porque explica muchas compras de farmacia hechas a ciegas. El informe oficial de listas de espera cerró 2025 con 151 días de demora media en Angiología y Cirugía Vascular, 23.849 pacientes pendientes y algo más de uno de cada cuatro, el 26,5 %, por encima del medio año.
Ese plazo es el de la vía quirúrgica programada. La primera cita de atención primaria no funciona así, y una sospecha de trombosis tampoco. Eso se ve el mismo día.
El consenso español de derivación ordena además las prioridades, y conviene saberlo antes de pedir cita con el especialista: unas piernas que pesan sin vena dilatada visible (grados C0 y C1 de la CEAP) no se derivan y se manejan en primaria; las varices no complicadas se individualizan según tamaño y clínica; la prioridad preferente se reserva para la pierna con úlcera activa o ya cicatrizada.
Hasta dónde llega esta página
Aquí encontrará qué significa la pesadez de piernas en la clasificación que usan las guías, qué la distingue de tres cuadros que se le parecen, y qué está autorizado o medido para cada producto que se vende con esa promesa, con la ficha técnica o el estudio al lado.
Aquí no encontrará una pauta personal. No decimos cuántos comprimidos tomar, cuántas semanas ni qué clase de compresión le corresponde. Eso depende del grado de su enfermedad venosa, de su medicación actual y de lo que se vea al explorar la pierna. Una pregunta tan concreta como si un venotónico es compatible con un hipotiroidismo se responde en la farmacia o en la consulta, con la caja y el historial delante.
Por qué no publicamos una rutina de masaje ni una lista de remedios caseros
Porque no hemos encontrado una sola fuente clínica que mida el efecto de un masaje casero, ni de un remedio de cocina, sobre los síntomas venosos. Publicar diez pasos con nombres de plantas daría a esa rutina una apariencia de respaldo que no tiene, y además desplazaría lo único de esta página que sí está medido, la compresión y el movimiento de la pantorrilla.
Hay una segunda razón, menos cómoda para el negocio de esta categoría. Dos de las tres medidas que sí tienen respaldo no se venden, caminar y elevar las piernas. Un sitio que vive de recomendar frascos no escribe eso en el primer párrafo, y nosotros preferimos escribirlo aunque desordene el escaparate. El resto de temas de piernas y venas está ordenado en la página principal.
Aviso médico. Esta página reúne fichas técnicas de la AEMPS, monografías europeas, una revisión Cochrane y estudios españoles, con el enlace a cada fuente. No diagnostica, no prescribe dosis y no reemplaza la consulta. Con medicación crónica de por medio, la compatibilidad se comprueba con el farmacéutico o el médico.
Fuentes utilizadas 13
- Encuesta epidemiológica DETECT-IVC 2006 (Angiología, vol. 60, núm. 1, enero de 2008; datos recogidos en junio de 2006 sobre 16.186 sujetos con 1.118 médicos de atención primaria): 71 % con algún síntoma o signo de insuficiencia venosa, sobre todo pesadez de piernas y varículas; 62 % con algún signo en la exploración; 82 % con algún factor de riesgo
- AEMPS, registro CIMA, fichas técnicas de otros tópicos venosos con autorización de medicamento, consultadas el 23 de septiembre de 2026: Venosmil 20 mg/g gel (hidrosmina, nº 56709), «tratamiento de los síntomas relacionados con la insuficiencia venosa leve en adultos» — Fonte 1 ; Feparil gel (escina 10 mg/g + salicilato de dietilamina 50 mg/g, nº 69557), «alivio local sintomático de los trastornos venosos superficiales, como pesadez y tirantez de las piernas con varices en adultos» — Fonte 2 ; Menaven 1000 UI/g gel (heparina sódica, nº 58678), misma indicación de alivio local con aplicación «seguido de un suave masaje» — Fonte 3
- AEMPS, ficha técnica de Thrombocid Forte 5 mg/g pomada en el registro CIMA (revisión de julio de 2025): pentosano polisulfato sódico como vasoprotector, indicación de tratamiento local sintomático de pesadez y tirantez en piernas con varices en adultos, posología de 3-4 aplicaciones diarias y advertencias de uso
- AEMPS, ficha técnica de Daflon 500 mg comprimidos recubiertos en el registro CIMA (revisión de junio de 2022): 450 mg de diosmina y 50 mg de flavonoides expresados en hesperidina, indicación para los síntomas de insuficiencia venosa leve en adultos, dos comprimidos al día, alivio habitual en las dos primeras semanas y efectos adversos digestivos frecuentes
- Martínez-Zapata MJ y col., revisión Cochrane de flebotónicos orales para la insuficiencia venosa (actualización de 3 de noviembre de 2020; 69 ensayos, 56 con datos de 7.690 participantes de 50 años de media): reducción ligera del edema de la parte inferior de la pierna y de la circunferencia del tobillo con diferencia media de 4,27 mm, sin diferencia relevante en calidad de vida y con más efectos adversos que el placebo
- Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), dictámenes de 13 de enero de 2014 sobre la combinación de diosmina, troxerutina y hesperidina: alegación de mantenimiento del tono venoso normal (EFSA Journal 2014;12(1):3512, doi 10.2903/j.efsa.2014.3512) y de la permeabilidad veno-capilar normal (2014;12(1):3511, doi 10.2903/j.efsa.2014.3511), ambas no autorizadas por falta de estudios de intervención en humanos
- EFSA, información oficial sobre las alegaciones de salud del artículo 13: 1.548 alegaciones relativas a sustancias botánicas mantenidas «en espera» (on hold), pendientes de decisión y sin evaluación científica concluida
- Agencia Europea del Medicamento (EMA/HMPC), monografía de Hippocastani semen (castaño de Indias), revisión 1 de 23 de abril de 2020: «uso bien establecido» por vía oral en insuficiencia venosa crónica y «uso tradicional» por vía tópica para molestias venosas leves, hinchazón local y hematomas
- Molina Carrillo M, Rozas Martín I. Revisión bibliográfica sobre medias de compresión médica, Revista de Enfermería Vascular, julio-diciembre de 2020: clase 1 recomendada en estadios CEAP C0-C1 y en prevención del edema ortostático, y papel de la compresión graduada sobre la bomba musculoesquelética
- MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos): Síndrome de piernas inquietas como trastorno del sistema nervioso relacionado con la dopamina — Fonte 1 ; Calambres musculares, con la deshidratación y los niveles bajos de potasio o calcio entre las causas descritas — Fonte 2 ; Insuficiencia venosa crónica, con los motivos de acudir al médico — Fonte 3 ; Trombosis venosa profunda, con los síntomas de una sola extremidad y los factores de riesgo — Fonte 4
- Fundación Hipercolesterolemia Familiar, análisis publicado el 18 de septiembre de 2022 sobre síntomas musculares y estatinas: 27 % de dolor o debilidad muscular en el grupo con estatina frente al 26 % en el grupo placebo durante el primer año, con aproximadamente uno de cada quince casos atribuible al fármaco
- Criterios de derivación entre niveles asistenciales de pacientes con enfermedad vascular. Documento de consenso SEMFYC-SEACV, resumen ejecutivo (Atención Primaria, 2012): los síntomas de la insuficiencia venosa crónica «empeoran con el ortostatismo, los ambientes calurosos y mejoran con el decúbito y el frío»; los venotónicos «no se han de recomendar de manera generalizada, ya que su única indicación es el alivio sintomático a corto plazo»; prioridades de derivación por grado CEAP (C0-C1 sin derivación, C2 no complicadas a individualizar, C5-C6 preferente)
- Banco de precios de farmacia online española (farmaciaevacontreras.com), precios de venta al público consultados el 23 de septiembre de 2026: diosmina micronizada con hesperidina 500 mg, 30 comprimidos, 12,15 €; misma composición de otra marca, 60 comprimidos, 16,65 €; complemento multi-ingrediente de 60 comprimidos con diosmina, rutina, hesperidina, rusco y castaño de Indias sin dosis declarada, 20,95 €
Preguntas frecuentes
¿Por qué me pesan las piernas como si fueran de plomo?
¿Por qué me pesan las piernas como si fueran de plomo?
Porque las válvulas de las venas de la pierna pueden dejar de cerrar bien, la sangre refluye en lugar de subir y la presión dentro de la pierna se mantiene alta durante todo el día. Esa es la razón por la que el síntoma empeora por la tarde y con muchas horas de pie. En la encuesta española DETECT-IVC de 2006, con 16.186 participantes, la pesadez de piernas fue uno de los dos síntomas más referidos. Que sea frecuente no significa que dé igual: si además hay hinchazón que no se va durmiendo o varices nuevas, toca valorarlo.
¿Qué crema va bien para las piernas cansadas?
¿Qué crema va bien para las piernas cansadas?
Depende de lo que se le pida al tubo. En la farmacia española hay geles y pomadas con ficha técnica de medicamento —con heparinoide, con hidrosmina, con escina, con heparina sódica— y lo que la AEMPS les autoriza es el alivio local sintomático: la pesadez y la tirantez en piernas con varices en unos casos, los síntomas de la insuficiencia venosa leve en otros. Nunca quitar la vena. Los geles de efecto frío son otra cosa: cosméticos que alivian un rato la sensación de calor y pesadez, sin estudio ni ficha que documente un efecto sobre la vena. Ninguno elimina una variz, de modo que aquí la crema figura como alivio del día y no como tratamiento; la comparación formato a formato está en la página de cremas y geles.
¿Por qué me levanto ya con las piernas cansadas, y por qué el calor lo empeora?
¿Por qué me levanto ya con las piernas cansadas, y por qué el calor lo empeora?
Porque el síntoma depende de la postura y de la temperatura. El consenso español de médicos de familia y cirujanos vasculares lo resume así: la pesadez, los calambres, el dolor, el picor, el hormigueo y la hinchazón de la insuficiencia venosa empeoran de pie y en ambientes calurosos, y mejoran con la pierna en horizontal y con el frío. Por eso el verano se nota tanto y por eso elevar las piernas alivia. Que la pesadez siga ahí al levantarse por la mañana, en cambio, es lo que no encaja en ese patrón: eso sí conviene contarlo en la consulta.
¿Sirven las pastillas para las piernas cansadas?
¿Sirven las pastillas para las piernas cansadas?
Poco, y conviene saber cuánto. La revisión Cochrane de 2020, con 56 ensayos y 7.690 participantes, encontró que los flebotónicos probablemente reducen ligeramente el edema y la circunferencia del tobillo, con una diferencia media de 4,27 mm, sin diferencia relevante en calidad de vida y con algo más de efectos adversos que el placebo, sobre todo digestivos. El medicamento con diosmina 450 mg y hesperidina 50 mg está autorizado en España para los síntomas de la insuficiencia venosa leve, con dos comprimidos al día y alivio habitual en las dos primeras semanas según su ficha técnica.
¿El síndrome de piernas cansadas es lo mismo que el de piernas inquietas?
¿El síndrome de piernas cansadas es lo mismo que el de piernas inquietas?
No, y confundirlos retrasa el diagnóstico. El síndrome de piernas inquietas es un trastorno del sistema nervioso: provoca un impulso irrefrenable de levantarse y caminar, con hormigueo o ardor que empeora por la noche y se alivia al mover las piernas, y se relaciona con el uso cerebral de la dopamina. La pesadez venosa no genera ese impulso: aumenta al estar de pie y mejora al elevar la pierna. Un venotónico no actúa sobre el primero.
¿Hace falta ir al médico por piernas cansadas?
¿Hace falta ir al médico por piernas cansadas?
Por pesadez aislada que mejora al elevar las piernas, no de urgencia, pero sí conviene consultarla si se repite cada semana, si aparecen varices nuevas en poco tiempo o si la hinchazón ya no desaparece por la mañana. La puerta de entrada es el médico de cabecera, que decide si deriva a Angiología y Cirugía Vascular. Con una pierna hinchada de golpe, dolor de pantorrilla y piel caliente, la vía es otra: el mismo día.