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Publicado 23 de septiembre de 2026 Actualizado 23 de septiembre de 2026 Redacción · Redacción de Venas en Calma 17 min de lectura

Trombosis en la pierna: señales que no esperan

Mujer de pie en la cocina, inclinada hacia una pierna con gesto de preocupación

Una trombosis venosa profunda es un coágulo dentro de una vena profunda, y su patrón típico es inconfundible por una razón. Afecta a una sola pierna y se instala en horas, con hinchazón, piel caliente al tacto, enrojecimiento y dolor o sensibilidad al apretar. Si además aparece dolor en el pecho, sangre al toser, falta de aire o pérdida del conocimiento, la llamada es al 112, no una cita para la semana que viene.

Señal: ¿cuáles son los síntomas de una trombosis en la pierna?

La enciclopedia médica MedlinePlus, de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, describe cuatro para la trombosis venosa profunda: enrojecimiento de la piel, piel caliente al tacto, inflamación de una pierna o un brazo y dolor o sensibilidad en la extremidad afectada. Los cuatro pueden estar o faltar alguno, y ninguno es exclusivo de esta situación.

Lo que orienta de verdad es el patrón. Una pierna, y rápido, nada más. Una pierna que se hincha en horas y queda claramente más gruesa que la otra no se parece a la hinchazón de final del día que va y viene en las dos piernas desde hace años.

La diferencia de grosor tiene incluso una referencia numérica en la consulta. Un perímetro de pantorrilla más de 3 cm mayor que el del otro lado es uno de los hallazgos que el médico valora. La edad cuenta igual, porque entre los factores de riesgo reconocidos figura ser mayor de 60 años.

La comparación clínica lo ordena. En la tabla de referencia del Manual MSD sobre las causas del edema, el edema de origen venoso por trombosis es agudo, deja fóvea al presionar y se limita a un solo miembro; el de la insuficiencia venosa crónica es lento y trae cambios de color de la piel; el de causa cardíaca es simétrico, indoloro, en zonas declive y puede acompañarse de falta de aire al tumbarse; el de causa renal es generalizado. Un edema generalizado que aparece despacio apunta a corazón, hígado o riñón, no a una vena de la pierna.

Cómo se presenta A qué apunta Qué hacer
Una pierna, hinchada en horas, caliente, roja, dolorida Patrón descrito para la trombosis venosa profunda Urgencias o centro de salud el mismo día
Dolor en el pecho, sangre al toser, falta de aire, desmayo Posible embolia pulmonar Llamar al 112 de inmediato
Las dos piernas, poco a poco, con falta de aire Patrón compatible con causa cardíaca Médico de cabecera, sin demorarlo
Las dos piernas al final del día, desde hace años Patrón crónico de enfermedad venosa Consulta programada con el médico de cabecera
Cordón duro, rojo y caliente siguiendo una vena superficial Patrón descrito para la tromboflebitis superficial Valoración médica, con ecografía

Fuentes de la tabla: MedlinePlus (trombosis venosa profunda y tromboflebitis) y la tabla de causas de edema del Manual MSD, versión profesional.

Señales de alarma: la lista corta, sin rodeos

Estas son las cuatro señales que MedlinePlus marca como motivo de atención urgente porque apuntan a una embolia pulmonar, la complicación grave de una trombosis venosa profunda:

  • dolor torácico;
  • expectoración con sangre al toser;
  • dificultad respiratoria;
  • desmayo o pérdida del conocimiento.

Hay un escenario que la misma fuente describe casi palabra por palabra, y conviene tenerlo presente. Dolor de pecho repentino y agudo con dificultad para respirar, especialmente después de un viaje largo, de un reposo en cama prolongado —por ejemplo tras una operación— u otra falta de movimiento, y en especial si una pierna está hinchada o más hinchada que la otra.

Ese conjunto es el que justifica llamar al 112 y no conducir uno mismo al hospital. Entre la sospecha de trombosis en la pierna y la sospecha de embolia pulmonar hay una diferencia de plazo, no de gravedad. La primera se valora hoy; la segunda, ahora.

Causa: ¿quién tiene más riesgo de una trombosis venosa profunda?

La lista de factores que aumentan el riesgo incluye la edad avanzada, con el corte señalado en los mayores de 60 años, la inmovilidad prolongada, los antecedentes familiares, las cirugías recientes —en particular de cadera o de rodilla—, la obesidad, el tabaco y el uso de anticonceptivos orales (MedlinePlus).

Leído sin alarmismo, lo que dice esa lista es que la edad por sí sola sube el riesgo de base. De ahí la conclusión útil para quien tiene entre 45 y 70 años, no hay que vivir vigilando las piernas, pero sí conviene reconocer el patrón, porque a esta edad la probabilidad de que aparezca ya no es anecdótica.

Tener varices no está en esa lista de factores. Es una confusión frecuente que merece aclararse. Las varices son venas superficiales dilatadas por válvulas que han dejado de cerrar bien, mientras que la trombosis venosa profunda ocurre en el sistema profundo, por dentro. Qué es exactamente cada cosa está en qué es una variz.

Causa: cuando el coágulo empieza en una vena superficial

Hay una situación intermedia que se pasa por alto y que explica por qué ningún médico mira una vena inflamada y se queda tranquilo. La tromboflebitis superficial es una vena hinchada e inflamada por un coágulo, pero en las venas que van justo bajo la piel, y la trombosis venosa profunda figura entre sus posibles complicaciones (MedlinePlus), así que una cosa puede acabar en la otra.

El criterio con el que se decide qué hacer no es el aspecto, es la extensión del trayecto afectado y su distancia a la unión safenofemoral, el punto donde la vena superficial desemboca en el sistema profundo. Un trayecto corto y lejano se maneja con antiinflamatorios y una segunda ecografía de control; un trayecto largo, o pegado a esa unión, o en alguien con una trombosis previa, un cáncer activo, terapia con estrógenos o una cirugía reciente, se lleva a anticoagulación, según el servicio de evidencia clínica del Servicio Murciano de Salud.

El motivo de esa diferencia es exactamente el tema de esta página. El coágulo próximo al sistema profundo es el que más riesgo tiene de progresar a trombosis venosa profunda, y por eso la ecografía no es una prueba de trámite, sino la que dice a qué distancia está el coágulo. Los centímetros exactos, los plazos y el cuadro completo, con sus síntomas y su diferencia con la flebitis sin coágulo, están en flebitis y tromboflebitis.

Causa: la trombosis del viajero, ¿cuánto riesgo real hay en un viaje largo?

El riesgo de tromboembolismo venoso aproximadamente se duplica tras un viaje de más de 4 horas en el que se permanece sentado e inmóvil, y da igual el medio: avión, tren, autobús o coche. El nombre popular «síndrome de la clase turista» es impreciso, porque el riesgo no es mayor en turista que en las clases delanteras; lo que cuenta es el tiempo sin moverse.

Ahora el otro lado de la cifra, que casi nunca se publica. El riesgo absoluto de sufrirlo tras más de cuatro horas sentado e inmóvil se mantiene en torno a 1 de cada 6.000 personas, y la propia Organización Mundial de la Salud, al presentar los resultados del proyecto WRIGHT, subrayó que el riesgo de desarrollar un tromboembolismo durante los viajes sigue siendo relativamente bajo. La misma nota añade otros factores que se suman al del viaje: la obesidad, el uso de anticonceptivos orales y los antecedentes familiares de mayor tendencia a la coagulación. Y hay un detalle de plazo que suele ignorarse, el riesgo permanece elevado hasta unas 4 semanas después del viaje si se repiten trayectos en poco tiempo.

La medida con respaldo de guía clínica para este supuesto concreto es discreta y vieja: moverse, mantenerse hidratado y usar medias de compresión, que las guías revisadas recomiendan de forma explícita para vuelos de larga distancia como prevención de trombosis venosa profunda y para prevenir el edema en personas sanas con riesgo de hincharse. Los escenarios del día a día —viajes, calor, trabajo de pie— están desarrollados en el cuidado diario de las piernas.

Cuándo consultar: ¿qué mira el médico antes de pedir una ecografía?

Combina lo que ve con lo que pregunta, y ese conjunto tiene nombre propio en la práctica clínica, los criterios de Wells para la probabilidad de trombosis venosa profunda. No es un cuestionario para rellenar en casa, y por eso aquí no aparece ninguna puntuación.

Lo que el médico está mirando, dicho en lenguaje llano, es esto:

  • si hay un cáncer activo en tratamiento o reciente;
  • si ha habido parálisis, paresia o inmovilización de la pierna, incluida una férula;
  • si hubo inmovilización de más de tres días o cirugía mayor en las últimas semanas;
  • si duele a la palpación el trayecto del sistema venoso profundo;
  • si está hinchada toda la pierna, y si la pantorrilla mide más que la del otro lado;
  • si el edema deja fóvea solo en la pierna con síntomas;
  • si se ven venas superficiales colaterales que no son varices;
  • si la persona ya tuvo una trombosis antes;
  • y, en sentido contrario, si hay otro diagnóstico que explique lo mismo o mejor.

Con eso el médico sitúa la probabilidad en baja, moderada o alta, y esa clasificación es la que decide el paso siguiente, una analítica con dímero-D o directamente una ecografía Doppler de la pierna. Es también el motivo por el que ir con los datos ordenados ayuda: desde cuándo, en qué pierna, qué operaciones o inmovilizaciones ha habido en los últimos meses.

Después: ¿por qué una pierna puede quedar distinta tras una trombosis?

Porque el episodio agudo puede dejar secuelas en el sistema venoso, conocidas como síndrome postrombótico. Es uno de los motivos por los que el seguimiento posterior no se abandona cuando el dolor se va.

En la revisión española de siete guías clínicas sobre medias de compresión médica, la clase 3 se sitúa en la insuficiencia venosa severa con cambios tróficos de la piel y en los estadios CEAP C4-C5, y se señala que reduce la incidencia del síndrome postrombótico. Esa indicación la pone un médico después de valorar la pierna, entre otras cosas porque la compresión tiene contraindicaciones formales, como la enfermedad arterial periférica o la sospecha de ella, la neuropatía severa y la dermatitis exudativa.

Aquí no hay pautas de anticoagulantes ni clases de media recomendadas por nuestra cuenta, y no es prudencia de formulario. Después de una trombosis, esas dos decisiones dependen de la ecografía, del motivo del episodio y del resto de la medicación. Cómo se clasifican los grados de la enfermedad venosa y qué cambia en cada uno está en la guía de la insuficiencia venosa.

Cuidado: ¿a dónde ir en España y en qué orden?

El circuito depende de la señal, y conviene tenerlo decidido antes de necesitarlo.

Con las señales de embolia pulmonar —dolor en el pecho, sangre al toser, falta de aire, desmayo—, 112. Con una pierna hinchada de golpe, caliente y dolorida, urgencias del centro de salud o del hospital, el mismo día. Con piernas que se hinchan al final del día desde hace tiempo, varices visibles o pesadez, médico de cabecera, que valora y decide si deriva a Angiología y Cirugía Vascular.

Esa última puerta tiene cola, y merece explicarse bien para que nadie saque la conclusión equivocada. A 31 de diciembre de 2025, la lista de espera estructural de Angiología y Cirugía Vascular del Sistema Nacional de Salud tenía 23.849 pacientes, con una demora media de 151 días —nueve días menos que un año antes— y un 26,5 % esperando ya más de seis meses. Es la tercera demora media más larga entre las especialidades quirúrgicas del informe del Ministerio de Sanidad, muy por encima de la media general de 121 días.

Y aquí está la frase que importa. Esa cola es la de la vía quirúrgica programada, la de las varices sintomáticas sin urgencia. Una sospecha de trombosis aguda no entra en esa lista ni espera su turno. Va por urgencias o por el 112, el mismo día. Que la espera del especialista sea larga no convierte en razonable esperar con una pierna que se ha hinchado esta mañana.

Qué hace y qué no hace esta página

Aquí está el patrón que describe la trombosis venosa profunda y en qué se diferencia de otras hinchazones, la lista exacta de señales que obligan a llamar al 112, los factores de riesgo reconocidos, las cifras reales del riesgo en viajes largos —el relativo y el absoluto—, lo que el médico valora antes de pedir un dímero-D o una ecografía y el circuito por el que hay que entrar en España según la señal.

No está el diagnóstico, y no puede estarlo. Una trombosis venosa profunda se confirma o se descarta con una ecografía Doppler y una analítica, interpretadas por quien ha explorado la pierna. Tampoco están las puntuaciones de los criterios de Wells ni los tratamientos anticoagulantes, ni sus dosis. Son decisiones que se toman con la prueba delante.

Por qué no publicamos fotos de trombos en las piernas. Es una de las búsquedas más repetidas de esta categoría, y la respondemos sin imágenes a propósito. Una foto no confirma ni descarta nada. Hay trombosis con una pierna de aspecto casi normal y piernas muy rojas e hinchadas por causas que no son un coágulo. Comparar la propia pierna con una foto de internet solo produce dos desenlaces malos, quedarse tranquilo sin motivo o asustarse sin motivo, y los dos retrasan lo único que resuelve, que es la ecografía. Lo que sí publicamos es el patrón descrito en las fuentes clínicas, que es lo que de verdad orienta.

Esta página pertenece al conjunto de materiales de Venas en Calma sobre problemas de piernas y venas, donde se tratan aparte la hinchazón y la inflamación de una vena.

Fuentes utilizadas 11

  1. MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos), enciclopedia médica: Trombosis venosa profunda, revisado el 04.01.2025 — síntomas principales (enrojecimiento, piel caliente, inflamación de una pierna o brazo, dolor o sensibilidad), factores que incrementan el riesgo (mayores de 60 años, inmovilidad prolongada, antecedentes familiares, cirugías recientes de cadera o rodilla, obesidad, tabaco, anticonceptivos orales) y señales de atención urgente por posible embolia pulmonar
  2. MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos), enciclopedia médica: Dolor torácico — descripción del dolor de pecho repentino y agudo con dificultad respiratoria tras un viaje largo, reposo en cama u otra falta de movimiento, en especial con una pierna hinchada o más hinchada que la otra
  3. Manual MSD, versión profesional: tabla Algunas causas de edema — edema venoso agudo, con fóvea y en un solo miembro en la trombosis; edema crónico con cambios de coloración en la insuficiencia venosa; edema cardíaco simétrico e indoloro en zonas declive; edema renal generalizado
  4. Manual MSD, versión profesional: Edema — el edema generalizado de aparición lenta sugiere cardiopatía, hepatopatía o nefropatía crónica
  5. Scarvelis D, Wells PS. Diagnosis and treatment of deep-vein thrombosis. CMAJ 2006;175(9):1087-1092 (texto completo abierto en PubMed Central, PMC1609160) — regla de predicción clínica que combina signos, síntomas y factores de riesgo para clasificar la probabilidad de trombosis venosa profunda en baja, moderada o alta, y su papel en el algoritmo con dímero-D y ecografía de compresión; el detalle de los hallazgos que la componen está en la tabla 1 del artículo (cáncer activo, inmovilización o férula, cirugía mayor reciente, dolor a la palpación del sistema venoso profundo, hinchazón de toda la pierna, diferencia de perímetro de pantorrilla, edema con fóvea unilateral, venas colaterales no varicosas, trombosis previa y existencia de un diagnóstico alternativo)
  6. Organización Mundial de la Salud, proyecto WRIGHT (fase I, 2007), resultados difundidos en nota oficial de Naciones Unidas del 29.06.2007 — duplicación aproximada del riesgo de tromboembolismo venoso tras viajes de más de cuatro horas en cualquier medio de transporte, riesgo absoluto estimado de 1 de cada 6.000 en personas sanas, factores añadidos (estatura extrema, anticonceptivos con estrógenos, alteraciones protrombóticas), persistencia del riesgo hasta unas cuatro semanas y valoración del riesgo global como relativamente bajo
  7. Molina Carrillo A, Rozas Martín A. Revisión de guías de práctica clínica sobre medias de compresión médica, Revista de Enfermería Vascular (julio-diciembre de 2020) — recomendación explícita de compresión en vuelos de larga distancia para prevenir trombosis venosa profunda y en la prevención del edema en personas sanas con riesgo, y fundamento de la bomba musculoesquelética
  8. MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos), enciclopedia médica: Tromboflebitis, revisado el 06.06.2026 — definición de la tromboflebitis superficial, síntomas a lo largo de la vena y advertencia de que la trombosis venosa profunda es una complicación potencial grave
  9. MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos), enciclopedia médica: Insuficiencia venosa crónica — motivo de consulta ante un aumento repentino del dolor o la hinchazón de la pierna, fiebre, enrojecimiento o úlceras
  10. Ministerio de Sanidad. Sistema de Información sobre Listas de Espera del SNS, situación a 31 de diciembre de 2025 — 23.849 pacientes en espera estructural de Angiología y Cirugía Vascular, demora media de 151 días (nueve menos que en diciembre de 2024), 26,5 % con más de seis meses de espera y media general del conjunto de especialidades quirúrgicas de 121 días
  11. Servicio Murciano de Salud, servicio de evidencia clínica Preevid, respuesta publicada el 30.01.2020 — manejo de la tromboflebitis superficial: antiinflamatorios orales y reevaluación ecográfica a los 7-10 días en casos aislados de menos de 5 cm sin factores de riesgo; anticoagulación en dosis profilácticas de 30-45 días cuando es de 5 cm o más o hay factores de riesgo, y dosis terapéuticas cuando el trayecto llega hasta los 3 cm de la unión safenofemoral, por el riesgo muy alto de progresión al sistema venoso profundo

Preguntas frecuentes

¿Qué es una trombosis venosa profunda?

Es un coágulo de sangre formado dentro de una vena del sistema profundo, por dentro de la pierna, no en las venas visibles bajo la piel. Sus manifestaciones descritas son enrojecimiento, piel caliente al tacto, hinchazón de una pierna o un brazo y dolor o sensibilidad al presionar, con un rasgo que la distingue: afecta a un solo miembro y se instala en horas o días, no a lo largo de años. Su complicación grave es la embolia pulmonar, y es la razón por la que no se espera.

¿Cómo sé si tengo un trombo en una pierna?

Con seguridad, no lo sabe usted ni lo sabemos nosotros: eso lo resuelve una ecografía Doppler. Lo que sí puede reconocer es el patrón que obliga a ir hoy: una pierna que se hincha en horas, notablemente más que la otra, con calor local, enrojecimiento y dolor al apretar la pantorrilla. Si a eso se suma dolor en el pecho o falta de aire, es una llamada al 112.

¿Los síntomas de trombosis aparecen de golpe o poco a poco?

El patrón descrito es agudo: horas o pocos días, y en un solo miembro. Por contraste, el edema que avanza durante meses en las dos piernas por igual encaja mejor con otros mecanismos, desde la enfermedad venosa crónica hasta causas cardíacas o renales, según la tabla de causas de edema del Manual MSD. Un cambio brusco en alguien que ya tenía hinchazón crónica también cuenta como señal: aumento repentino del dolor o de la hinchazón, fiebre, enrojecimiento o una úlcera son motivos para consultar ese mismo día.

¿Puedo tener una trombosis después de un vuelo largo?

El riesgo aproximadamente se duplica tras más de cuatro horas sentado e inmóvil, en cualquier medio de transporte, y se mantiene elevado hasta unas cuatro semanas si se repiten trayectos seguidos. Dicho eso, el riesgo absoluto se mantiene en torno a una persona de cada 6.000 que viaja más de cuatro horas sentada e inmóvil, y la Organización Mundial de la Salud lo califica de relativamente bajo. Las medidas con respaldo son moverse, beber y usar medias de compresión en trayectos largos.

¿Las varices provocan trombosis?

Las varices no figuran entre los factores de riesgo que MedlinePlus enumera para la trombosis venosa profunda, y son cosas distintas: la variz es una vena superficial dilatada por válvulas que fallan, y la trombosis venosa profunda ocurre en el sistema venoso profundo. Lo que sí está documentado es que una tromboflebitis superficial —el coágulo en una vena justo bajo la piel, que a veces aparece sobre una variz— puede evolucionar a trombosis profunda, y por eso se valora siempre con ecografía en vez de mirarla y esperar. Eso está desarrollado en la guía de flebitis.

¿Tengo que ir a urgencias o pedir cita con mi médico?

Depende de la señal, y la diferencia es de horas. Con dolor torácico, sangre al toser, dificultad para respirar o pérdida de conocimiento, 112. Con una pierna hinchada de golpe, caliente y dolorida, urgencias el mismo día. Con hinchazón de años al final de la jornada, pesadez o varices visibles, médico de cabecera y consulta programada; es la puerta por la que se entra al estudio, que puede terminar en Angiología y Cirugía Vascular. Cómo se distinguen esos patrones de hinchazón está en la guía de piernas hinchadas, y los grados de la enfermedad venosa en los grados de la enfermedad venosa.

Aviso médico. Esta página resume entradas de enciclopedias médicas públicas, una tabla clínica de referencia, un informe oficial del Ministerio de Sanidad y resultados de un proyecto de la Organización Mundial de la Salud; no es una consulta ni un método de autodiagnóstico. Ante una pierna hinchada de golpe, dolor en el pecho o falta de aire, el sitio correcto es el servicio de urgencias o el 112, y este texto no debe usarse para retrasar esa decisión.