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Publicado 23 de septiembre de 2026 Actualizado 23 de septiembre de 2026 Redacción · Redacción de Venas en Calma 24 min de lectura

Insuficiencia venosa crónica: grados CEAP y qué hacer en cada uno

Mujer sentada a la mesa con un aparato de medición en el brazo y las piernas cruzadas

La insuficiencia venosa crónica es el tramo avanzado de la enfermedad venosa. El consenso internacional reserva ese nombre para las clases C3 a C6 de la clasificación CEAP, es decir, desde la hinchazón persistente hasta los cambios en la piel y la úlcera. No es lo mismo que tener varices, que son la clase C2.

La base del manejo, en las siete guías revisadas en España en 2020, es la compresión graduada según el grado. Los venotónicos orales, según la revisión Cochrane de 2020, reducen ligeramente el edema —diferencia media de −4,27 mm de circunferencia de tobillo— sin diferencia relevante en calidad de vida.

¿Qué es la insuficiencia venosa crónica y qué no es?

Aquí hay que empezar por el propio término, porque se usa con tres anchuras distintas y eso confunde cualquier búsqueda.

El sentido de consenso es el estrecho. Las guías de práctica clínica de 2023 de la Society for Vascular Surgery, el American Venous Forum y la American Vein and Lymphatic Society lo dicen con una frase: «insuficiencia venosa crónica» queda reservado para la enfermedad venosa avanzada, aquella en la que la alteración funcional del sistema venoso ya produce edema, cambios en la piel o úlcera; en la escala CEAP, las clases C3 a C6. La enfermedad venosa crónica, en cambio, abarca de C2 a C6.

El segundo sentido es más restrictivo todavía. Hay fuentes españolas de divulgación que solo hablan de insuficiencia venosa crónica cuando ya se ven cambios en la piel, de C4 en adelante. Y el tercero es el ancho, el que se usa en el mostrador y en la propia ficha técnica del medicamento de diosmina más conocido, que tiene autorizada la indicación de «síntomas relacionados con la insuficiencia venosa leve»; la encuesta española DETECT-IVC llamó también IVC a cualquier síntoma o signo venoso, incluida la pesadez de piernas. Ninguno de los tres usos es un fraude, pero conviene saber en cuál está hablando quien nos habla.

De ahí salen dos precisiones prácticas: tener varices no significa tener insuficiencia venosa crónica, porque la variz sola es la clase C2; y, algo menos intuitivo, la insuficiencia venosa crónica no siempre se acompaña de varices visibles, y puede presentarse solo con hinchazón y cambios en el color y la textura de la piel.

Los grados CEAP, de C0 a C6

La escala describe lo que se ve y se palpa. Es el mismo sistema que decide la clase de media que corresponde y el orden de las opciones de tratamiento:

Grado Qué se observa en la pierna Cómo suele llamarlo la gente
C0 Ningún signo visible ni palpable de enfermedad venosa «Me pesan las piernas y no se me ve nada»
C1 Telangiectasias o venas reticulares Arañitas, venitas
C2 Varices: venas con válvulas, de 3 mm o más de diámetro Varices, «bolas» en la pierna
C3 Varices con edema Varices con hinchazón de tobillo
C4 Cambios cutáneos: pigmentación ocre, eccema, lipodermatoesclerosis «Manchas marrones», piel dura o brillante, picor
C5 Úlcera venosa ya cicatrizada «Tuve una llaga y cerró»
C6 Úlcera venosa activa Llaga abierta que no cierra

De C3 hacia abajo en esa tabla está lo que el consenso llama insuficiencia venosa crónica; C0 a C2 es enfermedad venosa sin alteración funcional establecida. A la clase se le añade una letra: A si no hay síntomas y S si los hay. Por eso caben en la misma consulta una pierna C2A, llamativa y muda, y una pierna C1S, discreta y dolorida.

La escala no es una lista de enfermedades sueltas. Es una progresión, y eso tiene consecuencias prácticas: el tramo C1 son las arañas vasculares, el C2 se explica en la guía de las varices, y el extremo C6, en úlceras venosas.

Qué pasa en la piel cuando la cosa avanza

Los cambios cutáneos de la clase C4 tienen nombre propio y un orden reconocible. El primero es la dermatitis ocre, una pigmentación parduzca por depósito de hemosiderina, el hierro que queda en el tejido cuando los glóbulos rojos salen del capilar por exceso de presión. Después pueden aparecer la lipodermatoesclerosis —la piel y el tejido de debajo se endurecen y se retraen, sobre todo por encima del tobillo— y el eccema venoso, con picor, descamación y a veces exudado.

Ese picor es el síntoma que más se malinterpreta. Se atribuye al jabón, a la crema nueva o a una alergia, y en el marco de los cambios cutáneos de la clase C4 está descrito como parte del cuadro venoso. No es algo que convenga ignorar si la piel se agrieta o supura, porque puede preceder a una úlcera.

La úlcera venosa (C6) es el punto final de esa progresión cuando la presión dentro de la vena no se controla. No aparece de la nada.

Síntomas: qué se siente en la pierna

El síntoma más referido en España no es el dolor, es la pesadez. En la encuesta DETECT-IVC de 2006, sobre 16.186 personas atendidas en consultas de atención primaria, el 71 % refirió algún síntoma o signo dependiente de insuficiencia venosa —especialmente pesadez de piernas y varículas—, en la exploración física el 62 % presentaba algún signo, y el 82 % tenía además algún factor de riesgo, con una media de dos por persona.

La hinchazón venosa crónica tiene un patrón temporal reconocible, empeora a lo largo del día y mejora tras la noche en horizontal, y entre los síntomas que la revisión Cochrane de flebotónicos de 2020 evaluó en la insuficiencia venosa figuran, además del edema, los trastornos tróficos, los calambres, las piernas inquietas y las parestesias, aunque el calambre no sea la causa más frecuente de calambre en la población general. El repaso síntoma a síntoma está en piernas cansadas: por qué duelen al final del día.

¿Es venoso, o viene del corazón o del riñón?

El patrón de la hinchazón orienta más que su tamaño. En la tabla de causas de edema del Manual MSD, el patrón venoso crónico es el de una o las dos piernas, de años, con cambios de coloración de la piel y molestias sin dolor intenso; el de la trombosis es agudo, en una sola pierna y deja fóvea al apretar; y el de origen cardíaco es simétrico, indoloro, en las zonas declive y suele venir con falta de aire al tumbarse.

La consecuencia es incómoda pero útil. Si la hinchazón es simétrica, lenta y viene con falta de aire, el asunto no se resuelve con una media ni con una cápsula para las piernas, y tampoco es esta la página. Se resuelve empezando por el médico de cabecera. El repaso completo de causas, con lo que se mira en cada una, está en por qué se hinchan las piernas y cuándo no es cosa de las venas.

La compresión es la base: qué clase corresponde a cada grado

La revisión española de siete guías de práctica clínica publicada en 2020 vincula el grado con la clase de compresión de esta manera:

Clase Grados CEAP y situaciones en que la recomiendan las guías revisadas
Clase 1 C0-C1: piernas cansadas, telangiectasias, varices pequeñas o asintomáticas; prevención del edema de estar de pie
Clase 2 C2-C3: insuficiencia venosa moderada con varices tronculares; también tras cirugía de varices, tras escleroterapia y en prevención de trombosis
Clase 3 C4-C5: insuficiencia venosa severa con cambios tróficos de la piel; reduce la incidencia de síndrome postrombótico
Clase 4 Úlceras venosas y linfedema severo; en la úlcera venosa se recomienda compresión fuerte, de 40 mmHg o más

Dos avisos que las mismas guías dejan por escrito y que rara vez se citan: no hay evidencia suficiente para afirmar que la media de compresión evite que la enfermedad venosa progrese, sirve para síntomas, edema y prevención de recaída de úlcera, que ya es bastante, pero no es un freno demostrado de la enfermedad; y hay contraindicaciones que se comprueban antes de comprar, empezando por la presencia o sospecha de enfermedad arterial periférica.

Los milímetros de mercurio de cada clase, la talla, cómo se pone sin pelearse con ella, cuánto dura y qué preguntar en la ortopedia están en cómo elegir la clase correcta de media de compresión. Ahí también está el detalle de por qué los rangos de presión que circulan no coinciden entre fuentes.

Venotónicos: qué muestran los ensayos, con su tamaño de efecto

En corto, el efecto es pequeño y medido sobre el edema, no hay diferencia relevante en calidad de vida, y hay algo más de efectos adversos que con placebo. La fuente es la revisión Cochrane de flebotónicos orales actualizada en noviembre de 2020, que incluyó 69 ensayos clínicos aleatorizados, de los cuales 56 —con 7.690 participantes y una edad media de 50 años— aportaron datos cuantificables.

Qué se midió Resultado en la revisión Cochrane de 2020
Edema de la parte inferior de la pierna (13 estudios, 1.245 participantes) Reducción ligera, con certeza moderada
Circunferencia del tobillo (15 estudios, 2.010 participantes) Diferencia media de −4,27 mm
Calidad de vida Poca o ninguna diferencia frente a placebo
Efectos adversos Probablemente algo más frecuentes que con placebo, con predominio de trastornos gastrointestinales

Conviene poner esas cifras con su apellido. El efecto sobre el edema se expresa como un riesgo relativo de 0,70 (intervalo de confianza del 95 %: 0,63-0,78) a favor de los flebotónicos, y viene de 13 ensayos con 1.245 participantes. Es el mismo análisis que ya figuraba en la versión de 2016 de esta revisión, no un resultado independiente que la confirme. Lo que sí cambió al actualizarla fue el riesgo de efectos adversos, que en 2016 era de 1,21 (1,05-1,40) y en 2020, con 37 ensayos y 5.789 participantes, quedó en 1,14 (1,02-1,27), lo que sigue en contra de los flebotónicos, aunque algo menos marcado. Y se añadió un dato que no suele contarse. Sobre la cicatrización de úlceras no hubo diferencia frente a placebo (riesgo relativo 0,94), con certeza baja.

Conviene separar dos cosas que se confunden constantemente en el lineal de la farmacia. Un medicamento sin receta con fracción flavonoica purificada micronizada —diosmina 450 mg más hesperidina 50 mg por comprimido— tiene ficha técnica española con una indicación autorizada: «tratamiento de los síntomas relacionados con la insuficiencia venosa leve en adultos», con dos comprimidos al día, alivio que la ficha sitúa habitualmente en las dos primeras semanas y posibilidad de continuar hasta 2 o 3 meses. Un complemento alimenticio con los mismos ingredientes no tiene esa indicación y no puede atribuírsela.

Y la regulación europea lo deja documentado. En enero de 2014 la EFSA rechazó dos alegaciones de salud para la combinación de diosmina, troxerutina y hesperidina —el «mantenimiento del tono venoso normal» y el «mantenimiento de la permeabilidad veno-capilar normal»— porque el solicitante no aportó ningún estudio de intervención en humanos del que pudieran extraerse conclusiones. Además, hay 1.548 alegaciones sobre sustancias botánicas en situación de espera, sin evaluar, ni aprobadas ni rechazadas.

De las plantas, la semilla de castaño de Indias es la que tiene el reconocimiento europeo más alto —uso bien establecido para la insuficiencia venosa crónica en adultos, con tratamiento mínimo de cuatro semanas—, mientras el rusco se queda en uso tradicional. El propio comité europeo dice que la evidencia de ensayos clínicos es insuficiente y que su decisión se apoya en al menos treinta años de uso seguro. En la farmacia española, esa estantería iba de 12,15 € por 30 comprimidos a 20,95 € por 60 en una farmacia online consultada el 23 de septiembre de 2026; no es nuestro precio ni vendemos ninguno de esos productos.

El desglose por ingrediente, con dosis declaradas y lo que cada monografía permite decir, está en venotónicos en cápsulas.

¿Se puede curar la insuficiencia venosa?

No en el sentido en que se busca la palabra. La lesión de base es una válvula venosa que ha dejado de cerrar, y no hemos encontrado ninguna fuente que documente la reversión de ese daño mecánico con fármacos, cápsulas o cremas. Lo que existe es manejo de la presión venosa y tratamiento de la vena enferma.

Las tres vías, cada una en su sitio:

  • Compresión graduada. Es la base del manejo de síntomas y del edema en las guías revisadas, con la clase ajustada al grado CEAP.
  • Procedimientos sobre la vena. Para varices con reflujo troncal confirmado por ecografía dúplex, NICE CG168 ordena: ablación endotérmica —láser endovenoso o radiofrecuencia— en primer lugar, escleroterapia ecoguiada con espuma si la primera no es adecuada, y cirugía en tercer lugar. La misma guía no recomienda ofrecer medias de compresión como tratamiento de las varices salvo que el procedimiento no sea adecuado para esa persona, y limita a 7 días la compresión posterior si se usa, calificando de incierta la evidencia sobre su duración óptima.
  • Venotónicos. Efecto pequeño sobre el edema, según lo medido, y ninguna diferencia relevante en calidad de vida.

En cuanto a la úlcera, el grado C5 significa «cicatrizada», no «curada para siempre». El protocolo español de 2023 de diagnóstico y derivación de úlceras de extremidad inferior da las tres cifras que explican por qué: duración media de 12 a 13 meses, evolución favorable definida como reducción de superficie del 40 % en 4 semanas, y tasa de recurrencia de hasta el 60-70 %. Por eso la parte aburrida —la media puesta cada día— pesa más que cualquier producto nuevo.

Qué no puede hacer una persona con insuficiencia venosa

Hay menos prohibiciones documentadas de las que circulan. Está documentado no aplicar compresión con sospecha de enfermedad arterial periférica u otras contraindicaciones —neuropatía severa, alergia al material, edema pulmonar por insuficiencia cardíaca, injertos cutáneos recientes, dermatitis exudativa o celulitis grave—, ni con un índice tobillo-brazo por debajo de 0,5; en úlcera venosa con componente arterial y un índice por encima de 0,5, o con una presión sistólica en el tobillo mayor de 60 mmHg, las guías revisadas admiten compresión reducida, y eso lo decide quien mide, no quien compra. Tampoco se recomienda mantener la media de forma prolongada tras una cirugía de varices salvo que haya síntomas.

No hemos encontrado, en cambio, una lista oficial española de actividades prohibidas. Estar de pie muchas horas por motivos laborales figura entre los factores de riesgo de DETECT-IVC 2006, y la quietud de pie es la peor combinación para la vena, presión venosa alta sin la contracción de la pantorrilla que empuja la sangre hacia arriba. De ahí a un listado de «prohibido X minutos» hay un salto que las fuentes no dan.

Señales de alarma: el cambio brusco es el que no espera

Con la pierna ya enferma, lo que obliga a mover ficha no es el estado de base, es el cambio repentino. MedlinePlus lo señala con esas palabras para la insuficiencia venosa crónica. Acudir al médico si hay aumento repentino del dolor o de la hinchazón, fiebre, enrojecimiento o úlceras. Y el mismo día, por urgencias o llamando al 112:

  • Una sola pierna hinchada en horas, con dolor o sensibilidad, piel caliente y enrojecida. Patrón descrito de la trombosis venosa profunda.
  • Dolor de pecho repentino y agudo con dificultad para respirar, sobre todo después de un viaje largo o de reposo en cama, y más si una pierna está más hinchada que la otra. Sospecha de embolia pulmonar.
  • Expectoración con sangre, desmayo o pérdida de conocimiento junto a lo anterior.
  • Una zona endurecida en forma de cordón, caliente y roja, siguiendo el dibujo de una vena superficial.
  • Sangrado de una variz, con presión directa y pierna en alto; si no cede o es abundante, atención urgente.

El detalle de cada signo y qué se mira en urgencias está en señales de alarma de una trombosis en la pierna.

Cuándo consultar y cómo es el circuito en España

El orden es médico de cabecera primero y derivación a Angiología y Cirugía Vascular después, que es la vía por la que se accede a los procedimientos sobre la vena. Antes de decidir cualquiera de ellos, NICE CG168 parte de una condición técnica. Reflujo troncal confirmado por ecografía dúplex.

A 31 de diciembre de 2025, las cifras públicas de esa cola eran 23.849 pacientes en lista de espera estructural en Angiología y Cirugía Vascular, con una demora media de 151 días —nueve menos que el año anterior—, y un 26,5 % esperando más de seis meses, frente a una media de 121 días en el conjunto de las especialidades quirúrgicas.

Sobre el dinero, dos datos que casi nadie junta. Las medias de compresión terapéuticas pueden entrar en la prestación ortoprotésica del sistema público con prescripción médica previa, con un copago que varía por renta y comunidad autónoma —en el ejemplo de Aragón, del 10 % al 50 % del precio según renta y situación laboral—, y el detalle completo está en medias de compresión: cómo elegir la clase. Los venotónicos orales de farmacia, en cambio, quedan fuera de la financiación pública y los paga el paciente al completo.

Pedir la cita sigue mereciendo la pena por una razón concreta. Quien sale de la consulta con un grado CEAP y una clase de compresión indicada compra una cosa; quien sale de internet con una lista de ingredientes, otra.

Qué hace y qué no hace esta página

El alcance de este material es deliberadamente estrecho. Devuelve al término «insuficiencia venosa crónica» su significado de consenso —las clases C3 a C6, cuando ya hay edema, cambios de piel o úlcera—, cruza cada grado con la clase de compresión que recomiendan las guías revisadas, y pone el tamaño de efecto de los venotónicos en cifras publicadas, incluidos los resultados que no favorecen a los venotónicos.

Fuera de ese alcance quedan tres cosas. No asigna un grado a una pierna concreta, eso requiere exploración y ecografía. No indica dosis, ni de cápsulas, ni de crema, ni de clase de media para un caso individual. Y no vende nada. Cuando aparecen precios son de farmacia, con la fecha en que se consultaron, como referencia de mercado. El recorrido completo, síntoma a síntoma, está en el mapa de contenidos de Venas en Calma; la comparación de todas las opciones frente a frente, en qué funciona de verdad contra las varices.

Por qué no publicamos dosis de complementos ni un grado a distancia

Por la misma razón en los dos casos. Son decisiones que exigen conocer el caso. Indicar una pauta de cápsulas sin saber qué más se está tomando es exactamente el gesto con el que se vende esta categoría, y quien tiene que fijarla es el médico o el farmacéutico que puede preguntar. Poner un grado CEAP a una pierna que no se ha visto es lo mismo con otra ropa. El grado sale de la exploración y de la ecografía.

Hay un tercer dato que tampoco vamos a redondear. Los rangos de milímetros de mercurio que se atribuyen a cada clase de compresión no coinciden entre fuentes, y no hemos encontrado un documento normativo español que fije la tabla; lo que siguen la mayoría de fabricantes europeos es una norma técnica alemana. Por eso aquí damos la clase por grado, que es lo que dicen las guías clínicas, y dejamos la presión para la página donde se compara producto a producto.

Fuentes utilizadas 20

  1. Guía de pacientes de patología vascular (fuente española de divulgación clínica) — clasificación CEAP C0-C6; su umbral de variz (más de 4 mm) es más alto que los 3 mm del consenso internacional de la fuente 2, cambios cutáneos de C4 (dermatitis ocre, lipodermatoesclerosis, eccema venoso) y úlcera como punto final de la progresión
  2. Society for Vascular Surgery, American Venous Forum y American Vein and Lymphatic Society, guías de práctica clínica 2023 sobre varices de miembros inferiores, parte II (Gloviczki y cols., J Vasc Surg Venous Lymphat Disord 2023;12(1):101670) — insuficiencia venosa crónica reservada a la enfermedad venosa avanzada con edema, cambios cutáneos o úlcera (clases C3 a C6), enfermedad venosa crónica de C2 a C6, calibres de consenso (telangiectasias menores de 1 mm, reticulares de 1 a menos de 3 mm, varices de 3 mm o más) y sufijo de síntomas
  3. Revista Angiología (Elsevier), encuesta DETECT-IVC 2006 — 16.186 sujetos válidos, 1.118 médicos de atención primaria, 71 % con síntomas o signos, 62 % con signos en la exploración, 82 % con algún factor de riesgo y bipedestación laboral entre los factores recogidos
  4. Revista de Enfermería Vascular (Molina Carrillo y Rozas Martín, 2020) — revisión de 7 guías de práctica clínica: clase de compresión por estadio CEAP, compresión fuerte (40 mmHg o más) en úlcera venosa, contraindicaciones, reglas del índice tobillo-brazo, bomba muscular, uso prolongado tras cirugía y ausencia de evidencia suficiente para atribuir a la media la prevención de la progresión
  5. Cochrane, Flebotónicos para la insuficiencia venosa (Martínez-Zapata y cols., actualización de noviembre de 2020) — 69 ensayos, 56 con 7.690 participantes y edad media de 50 años, reducción ligera del edema (riesgo relativo 0,70), −4,27 mm de circunferencia de tobillo, poca o ninguna diferencia en calidad de vida, ningún efecto sobre la cicatrización de úlceras (riesgo relativo 0,94) y aumento ligero de efectos adversos (riesgo relativo 1,14; IC 95 % 1,02-1,27)
  6. Cochrane, versión de 2016 de la misma revisión (PMC) — mismo análisis de edema (riesgo relativo 0,70; IC 95 % 0,63-0,78) y de circunferencia de tobillo (−4,27 mm) que la actualización de 2020, y riesgo relativo de efectos adversos de 1,21 (IC 95 % 1,05-1,40), recalculado a 1,14 en 2020; calambres entre los síntomas evaluados
  7. AEMPS, CIMA — ficha técnica de fracción flavonoica purificada micronizada 500 mg (diosmina 450 mg + hesperidina 50 mg): indicación en los síntomas de la insuficiencia venosa leve en adultos, dos comprimidos al día, alivio habitual en las dos primeras semanas, continuación hasta 2-3 meses y efectos adversos digestivos frecuentes (revisión de junio de 2022)
  8. EFSA, dictámenes científicos de 13 de enero de 2014 sobre diosmina, troxerutina y hesperidina — alegaciones de mantenimiento del tono venoso normal y de la permeabilidad veno-capilar normal no aprobadas por ausencia de estudios de intervención en humanos (EFSA Journal 2014;12(1):3511 y 3512) — Fonte 1 y Fonte 2
  9. EFSA, registro de alegaciones del artículo 13 — 1.548 alegaciones de función general sobre botánicos en espera de decisión de la Comisión Europea, sin evaluación científica terminada, lo que no equivale a autorización
  10. Agencia Europea de Medicamentos (EMA/HMPC), Hippocastani semen (castaño de Indias, revisión 1 de 23 de abril de 2020) — uso bien establecido para la insuficiencia venosa crónica en adultos, con tratamiento mínimo de cuatro semanas
  11. Agencia Europea de Medicamentos (EMA/HMPC), Rusci rhizoma (rusco) — únicamente uso tradicional para molestias y pesadez de piernas por problemas menores de circulación, con evidencia clínica calificada de limitada
  12. NICE, guía clínica CG168 Varicose veins: diagnosis and management (publicada el 24 de julio de 2013, vigente; PDF oficial leído) — reflujo troncal confirmado por ecografía dúplex, orden de tratamiento (ablación endotérmica, espuma ecoguiada, cirugía), compresión no indicada como tratamiento de la variz y límite de 7 días para la compresión posterior al procedimiento
  13. Angiología / SciELO España, protocolo de diagnóstico y derivación de úlceras de extremidad inferior (2023) — duración media de 12-13 meses, reducción del 40 % de superficie en 4 semanas como evolución favorable, recurrencia del 60-70 % y decisión de compresión según índice tobillo-brazo
  14. Manual MSD, versión profesional, tabla de algunas causas de edema — mecanismos y patrones: obstrucción venosa aguda en un solo miembro con fóvea, insuficiencia venosa crónica con cambios de coloración, insuficiencia cardíaca derecha con edema simétrico e indoloro en zonas declive, y síndrome nefrótico con edema generalizado
  15. MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.), artículo sobre insuficiencia venosa crónica — el cambio brusco (dolor o hinchazón que aumentan de repente, fiebre, enrojecimiento, aparición de úlceras) como motivo de consulta
  16. MedlinePlus, artículo sobre trombosis venosa profunda — enrojecimiento, calor al tacto, hinchazón de una sola extremidad y dolor, más los avisos de urgencia por sospecha de embolia pulmonar (dolor torácico, expectoración con sangre, dificultad respiratoria, desmayo)
  17. Ministerio de Sanidad, informe SISLE-SNS de listas de espera con situación a 31.12.2025 — Angiología y Cirugía Vascular: 23.849 personas en espera estructural, demora media de 151 días (nueve menos que en 2024), tasa de 0,49 por 1.000 habitantes y 26,5 % con más de seis meses de espera; media quirúrgica del conjunto, 121 días
  18. Portal oficial de salud de Aragón (SaludInforma) — prestación ortoprotésica: prescripción médica previa y aportación del paciente del 40 %, 50 % o 10 % según renta y situación laboral, con variación por comunidad autónoma
  19. Banco de precios de farmacia online española, consultado el 23 de septiembre de 2026 — referencia de precio de venta al público de venotónicos orales en España, de 12,15 € (30 comprimidos) a 20,95 € (60 comprimidos); no son precios de este sitio, que no vende productos
  20. MedlinePlus — dolor torácico: llamar al 112 ante dolor de pecho repentino y agudo con dificultad respiratoria, sobre todo tras un viaje largo o reposo en cama y con una pierna más hinchada que la otra

Preguntas frecuentes

¿Qué es la insuficiencia venosa crónica?

El tramo avanzado de la enfermedad venosa. El consenso internacional recogido en las guías de las sociedades vasculares de 2023 reserva el término para cuando la alteración del sistema venoso ya produce edema, cambios en la piel o úlcera: las clases C3 a C6 de la clasificación CEAP. Algunas fuentes españolas de divulgación lo estrechan a C4-C6, con cambios de piel ya visibles, y en la farmacia se usa mucho más ancho, hasta para la pesadez de piernas. No equivale a tener varices, que son la clase C2, y puede presentarse sin varices visibles, solo con hinchazón y cambios de piel.

¿Cuáles son los grados de la insuficiencia venosa?

La escala CEAP va de C0 a C6: C0 sin signos visibles; C1 telangiectasias o venas reticulares; C2 varices de 3 mm o más; C3 varices con edema; C4 cambios cutáneos; C5 úlcera cicatrizada; C6 úlcera activa. A la clase se añade una letra, A si la persona no tiene síntomas y S si los tiene, lo que explica que haya piernas muy visibles y sin molestias y piernas discretas que duelen.

¿Se puede curar la insuficiencia venosa en las piernas?

No hay fuente que documente la reversión del daño de las válvulas venosas con ningún producto. Lo que existe es manejo: compresión graduada según el grado, procedimientos sobre la vena cuando hay reflujo troncal confirmado por ecografía —ablación endotérmica en primer lugar según NICE CG168, espuma esclerosante después, cirugía en tercer lugar— y venotónicos con efecto pequeño sobre el edema. Incluso el grado C5 significa úlcera cicatrizada, no curación definitiva: la recurrencia documentada llega al 60-70 %.

¿Qué clase de media de compresión corresponde a cada grado?

Según la revisión española de siete guías de práctica clínica de 2020: clase 1 en C0-C1, clase 2 en C2-C3 y también tras cirugía de varices o escleroterapia, clase 3 en C4-C5 con cambios tróficos de la piel, y clase 4 en úlceras venosas y linfedema severo, donde se recomienda compresión fuerte. Antes de usarla hay que descartar contraindicaciones, empezando por la enfermedad arterial de la pierna; esa comprobación se hace con una medición, no a ojo.

¿Los venotónicos funcionan para la insuficiencia venosa?

Lo medido es modesto y conviene saberlo antes de pagar. La revisión Cochrane de 2020, con 56 ensayos y 7.690 participantes analizables, describe una reducción ligera del edema y una diferencia media de −4,27 mm en la circunferencia del tobillo, con certeza moderada; poca o ninguna diferencia en calidad de vida frente a placebo; y probablemente algo más de efectos adversos, sobre todo digestivos. Un medicamento sin receta con diosmina 450 mg más hesperidina 50 mg tiene indicación autorizada en España para los síntomas de la insuficiencia venosa leve; un complemento alimenticio con los mismos ingredientes, no.

¿Qué no debe hacer una persona con insuficiencia venosa?

No hemos encontrado una lista oficial española de prohibiciones. Lo que sí está documentado son las contraindicaciones de la compresión —sospecha de enfermedad arterial periférica, neuropatía severa, alergia al material, edema pulmonar por insuficiencia cardíaca, injertos recientes o dermatitis exudativa, e índice tobillo-brazo por debajo de 0,5— y que la quietud de pie es la peor combinación para la vena, porque hay presión alta sin la contracción de la pantorrilla que empuja la sangre hacia arriba. El resto de las prohibiciones que circulan no tiene fuente que las respalde.

Aviso médico. Aquí se reúnen clasificaciones clínicas, guías y cifras publicadas para que la visita al médico rinda más. No es un diagnóstico, no asigna grados a distancia y no pauta tratamientos ni dosis. Las marcas y denominaciones comerciales pertenecen a sus titulares; este sitio no está vinculado a ellas, no las representa y no vende productos.