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Publicado 23 de septiembre de 2026 Actualizado 23 de septiembre de 2026 Redacción · Redacción de Venas en Calma 17 min de lectura

Calambres en las piernas, sobre todo de noche

Mujer sentada en el borde de la cama, con la mano en la pantorrilla, mañana

Un calambre es una contracción brusca e involuntaria de un músculo, y cuando despierta de madrugada casi siempre aparece en el gemelo o en la planta del pie. Es frecuente a partir de cierta edad, y la causa más habitual no está en las varices. Hacer ejercicio sin beber lo suficiente, unos niveles bajos de potasio o de calcio, parte de la medicación de uso diario y algunos trastornos del sistema nervioso explican buena parte de los casos.

Señal: ¿qué es un calambre y por qué aparece de noche en el gemelo?

Un calambre muscular es una contracción súbita e involuntaria del músculo, que se palpa duro mientras dura y cede en segundos o en pocos minutos. MedlinePlus, la enciclopedia médica de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, recoge que algunas personas los tienen sobre todo en las piernas y por la noche, y sitúa a los adultos mayores entre quienes los sufren con más frecuencia. Entre las causas que enumera hay varias que no tienen nada que ver con las venas: forzar el músculo, la deshidratación, unos niveles bajos de electrolitos como el magnesio, el potasio o el calcio, y ciertos medicamentos.

En España la enfermedad venosa es tan frecuente que la coincidencia engaña. En el estudio DETECT-IVC de 2006, realizado en atención primaria sobre 16.186 personas, el 71 % refería algún síntoma o signo dependiente de insuficiencia venosa y el 62 % presentaba algún signo en la exploración. Con esa prevalencia, tener varices y tener calambres a la vez no demuestra que una cosa cause la otra.

Eso importa por una razón práctica. La persona que busca «calambres en las piernas por la noche» suele dar por hecho que la culpa es de la mala circulación, y con esa idea compra lo primero que promete circulación en la farmacia. La secuencia razonable es la contraria, primero los motivos frecuentes y comprobables, y solo después el terreno venoso.

Conviene separar tres cosas que se confunden en la misma frase.

  • Calambre. Contracción involuntaria, dolorosa, que empieza y termina de golpe.
  • Síndrome de piernas inquietas. Un impulso irrefrenable de mover las piernas, con sensación de hormigueo, arrastre o ardor, que se alivia al levantarse y caminar.
  • Pesadez venosa. Sensación sorda de peso y tirantez que va a más a lo largo del día y mejora al tumbarse, sin contracción brusca.

El síndrome de piernas inquietas es un problema del sistema nervioso relacionado con el uso cerebral de la dopamina, no un problema de las venas, y por eso el impulso de moverse es su rasgo distintivo (MedlinePlus, entrada sobre el síndrome de piernas inquietas). No es un matiz de manual. Quien lo tiene no encontrará respuesta en nada de lo que se vende para las piernas.

Causa: ¿qué enfermedades y qué medicamentos provocan calambres en las piernas?

La respuesta honesta empieza por la medicación que ya se toma, porque ahí hay un mecanismo bioquímico establecido. Los diuréticos, muy usados en la hipertensión, la insuficiencia cardíaca y los edemas, aumentan la pérdida de potasio y de magnesio por la orina, y esa pérdida puede producir calambres musculares. Quien empieza con calambres semanas después de un cambio de tratamiento tiene, ahí, un motivo concreto que comentar en la consulta.

Con las estatinas pasa algo distinto, y merece contarse porque el miedo está sobreestimado. En los ensayos aleatorizados frente a placebo reunidos en una revisión de 23 estudios con más de 150.000 pacientes, el 27 % de las personas que tomaban estatina y el 26 % de las que tomaban placebo refirieron dolor o debilidad muscular durante el primer año. Solo alrededor de 1 de cada 15 casos de dolor o debilidad muscular se atribuyó realmente al fármaco, lo que apunta a un componente de efecto nocebo —la molestia que aparece porque se espera que aparezca— en la mayoría de los casos (Fundación Hipercolesterolemia Familiar, revisión sobre efectos musculares de las estatinas, 2022). Dejar por cuenta propia un tratamiento cardiovascular por un calambre no sale a cuenta con esos números.

Contexto en el que aparece el calambre Qué está documentado Con quién se aclara
Después de esfuerzo o de calor, habiendo bebido poco La deshidratación figura entre los factores que desencadenan un espasmo muscular Se corrige en casa; si se repite, médico de cabecera
Sin causa aparente, de forma repetida Niveles bajos de potasio o de calcio entre los factores descritos Analítica pedida por el médico de cabecera
Semanas después de empezar un diurético Pérdida de potasio y magnesio por la orina, mecanismo establecido Revisión del tratamiento con quien lo prescribió
Con estatinas, con dolor o debilidad difusa 27 % con estatina frente a 26 % con placebo en el primer año Médico de cabecera, antes de suspender nada
Impulso irrefrenable de mover las piernas por la noche Cuadro neurológico (síndrome de piernas inquietas), no venoso Médico de cabecera, posible derivación a neurología
En una persona con varices o insuficiencia venosa ya diagnosticada El calambre figura entre las molestias venosas descritas en la revisión Cochrane Angiología y cirugía vascular, por derivación

Fuentes de la tabla: MedlinePlus (calambres musculares y síndrome de piernas inquietas), Fundación Hipercolesterolemia Familiar y la revisión Cochrane sobre flebotónicos orales, con sus cifras completas en el apartado sobre varices y calambre.

Causa: ¿el calambre puede venir de las varices?

Sí, puede formar parte del cuadro, pero solo en personas que ya tienen enfermedad venosa, y esa distinción es la que casi nunca se escribe. La revisión sistemática Cochrane sobre flebotónicos orales (Martínez-Zapata y colaboradores, actualización de noviembre de 2020, 69 ensayos aleatorizados, 56 con datos aprovechables y 7.690 participantes de 50 años de edad media) cuenta los calambres entre las molestias que produce el mal retorno de la sangre por las piernas, junto con la hinchazón, la pesadez, el hormigueo y el dolor. El calambre se acepta así como parte del cuadro venoso, pero eso no significa que todo calambre nocturno sea venoso.

Los resultados de esa revisión conviene leerlos completos, porque son el mejor argumento contra la promesa fácil. Con certeza moderada, los flebotónicos probablemente reducen ligeramente el edema de la parte inferior de la pierna y la circunferencia del tobillo —diferencia media de 4,27 mm—, apenas cambian la calidad de vida frente al placebo y aumentan ligeramente los efectos adversos, sobre todo digestivos. Ese es el tamaño real del efecto medido, y conviene saber sobre qué se midió: los desenlaces de la revisión fueron el edema, la calidad de vida, la valoración de la insuficiencia venosa y los efectos adversos, sin una cifra propia para el calambre.

Sobre la frecuencia del calambre en el terreno venoso español hay un dato directo. En el estudio DETECT-IVC de 2006, entre las manifestaciones compatibles con insuficiencia venosa que comunicaron los pacientes de atención primaria (15.911 respuestas), el calambre apareció en el 32 %, por detrás de la pesadez de piernas (55 %), las varículas (52 %), la hinchazón (39 %), el dolor (37 %) y las varices visibles (34 %). Es frecuente, y a la vez no es la molestia que encabeza la lista. Lo que hay debajo, cómo se clasifica y qué cambia con el tiempo está en qué son las varices y por qué salen y en los grados de la insuficiencia venosa crónica.

Hay además un dato regulatorio que casi nunca se cuenta. En la monografía europea vigente de la hoja de vid roja (Vitis vinifera L., folium, revisión 1 de 2018), el comité de plantas medicinales de la Agencia Europea de Medicamentos admite su uso bien establecido para la insuficiencia venosa crónica, y describe ese cuadro con las molestias que lo acompañan: piernas hinchadas, varices, sensación de pesadez, dolor, cansancio, picor, tirantez y calambres en las pantorrillas. Es un reconocimiento del calambre como parte del cuadro venoso, no una promesa de que un preparado lo quite.

Cuidado: ¿qué ayuda y qué no hemos podido comprobar?

Lo que se sostiene con fuente es corto, y preferimos que se vea corto.

Líquido con el esfuerzo. La deshidratación está descrita como desencadenante de espasmo muscular, así que beber durante y después del ejercicio o de un día de calor actúa sobre una causa documentada, no sobre una sensación.

Minerales medidos, no adivinados. Los niveles bajos de potasio o de calcio se comprueban con una analítica. Es el motivo por el que aquí no aparece ninguna dosis de magnesio. Un valor real cambia la conversación en la consulta; un suplemento comprado a ciegas la sustituye.

Movimiento de la pantorrilla. La contracción de los músculos del gemelo comprime las venas profundas y empuja la sangre hacia arriba contra la gravedad, la llamada bomba muscular. Es el mecanismo fisiológico en el que se apoya la propia compresión terapéutica (revisión española de guías de medias de compresión médica, 2020). No hemos encontrado un ensayo que cuantifique cuántos minutos de caminata al día reducen los síntomas, y por eso no damos una cifra. Los escenarios concretos —trabajo de pie, calor, viajes— están en cómo cuidar las piernas en el día a día.

Compresión en su sitio. La revisión española de siete guías clínicas sitúa la clase 1 —la compresión más ligera, del orden de 18-21 mmHg en la clasificación de uso habitual— en los estadios CEAP C0-C1 —piernas cansadas, telangiectasias, varices pequeñas o asintomáticas— y en la prevención del edema por estar de pie. La media se recomienda para el terreno venoso, no como tratamiento del calambre. Y tiene contraindicaciones que no se pueden pasar por alto, como la enfermedad arterial periférica o la sospecha de ella, la neuropatía severa y la dermatitis exudativa. Cómo se elige clase y talla está en medias de compresión, clase por clase.

Lo que no hemos podido verificar, y por tanto no afirmamos: los centímetros exactos y los minutos de elevación de las piernas (el mecanismo de la gravedad es coherente, la cifra no está en una guía abierta que hayamos leído) y los remedios caseros que circulan para el calambre nocturno, sin ensayo ni ficha técnica detrás.

Señales de alarma: cuando el dolor de la pierna no es un calambre

Un calambre empieza y termina. Lo que sigue no cede, y cambia el plan del día.

  • Una sola pierna hinchada en horas, con la piel caliente al tacto y enrojecida, y dolor o sensibilidad a la palpación: es el patrón descrito para la trombosis venosa profunda, y es unilateral y rápido (MedlinePlus).
  • Dolor torácico, expectoración con sangre, dificultad para respirar, desmayo o pérdida del conocimiento: señales de posible embolia pulmonar. Aquí se llama al 112, no se pide cita.
  • Aumento repentino del dolor o de la hinchazón de la pierna, fiebre, enrojecimiento o aparición de una úlcera en alguien con insuficiencia venosa conocida: motivo para consultar ese mismo día (MedlinePlus, entrada sobre insuficiencia venosa crónica).

El patrón contrario también orienta. Un edema simétrico en las dos piernas, indoloro, que avanza poco a poco y se acompaña de falta de aire apunta al terreno cardíaco, y un edema generalizado de instauración lenta, al hepático o al renal (tabla clínica de causas de edema, Manual MSD, versión profesional). En esos casos el destino no es un venotónico, es el médico de cabecera. El detalle del patrón agudo está en las señales de alarma de la trombosis en la pierna y el de la hinchazón en por qué se hinchan las piernas y los tobillos.

Cuándo consultar: a quién acudir y qué llevar apuntado

Al médico de cabecera, y con deberes hechos. Es la puerta de entrada del sistema, quien puede pedir la analítica que mide potasio y calcio, revisar la medicación que ya se toma y decidir si hace falta derivar.

Llevar apuntadas cuatro cosas ahorra media consulta: a qué hora aparece el calambre, en qué músculo, qué medicación nueva se ha empezado en los últimos meses y si hay impulso de mover las piernas antes de dormir.

Una aclaración sobre los plazos, para que nadie interprete mal la espera: a 31 de diciembre de 2025 Angiología y Cirugía Vascular del Sistema Nacional de Salud tenía 23.849 pacientes en lista de espera estructural, con una demora media de 151 días y un 26,5 % por encima de los seis meses. Esa cola es la de la vía quirúrgica programada, no la del centro de salud donde empieza este estudio, y desde luego no la de una sospecha de trombosis, que se atiende el mismo día en urgencias o por el 112. Más sobre esos plazos y esa diferencia, en las señales de alarma de la trombosis en la pierna.

Qué hace y qué no hace esta página

Aquí está qué es un calambre y en qué se diferencia del síndrome de piernas inquietas y de la pesadez venosa, qué factores lo desencadenan según la enciclopedia médica MedlinePlus, qué medicación de uso común interviene y con qué mecanismo, qué tamaño tiene el efecto medido de los flebotónicos en la revisión Cochrane, cuáles son las señales que no admiten espera y qué se puede llevar apuntado a la consulta.

No está el diagnóstico. Un calambre nocturno repetido puede venir de la medicación, de un déficit mineral, del sistema nervioso o de una enfermedad venosa de fondo, y separar esas opciones exige una analítica y una exploración, no una lectura.

Magnesio y remedios caseros. Una dosis suelta copiada de una web reemplaza justo lo que resuelve el problema, la analítica que dice si falta algo y cuánto. Y los remedios que circulan para el calambre nocturno no tienen detrás ni ensayo ni ficha técnica que hayamos podido leer; publicarlos con aire de consejo sería fingir una certeza que no existe. Lo que sí publicamos son los límites y los mecanismos, porque eso sirve igual de noche que en la consulta.

Esta guía forma parte de los materiales de Venas en Calma sobre las piernas y las venas del adulto, donde se explican también la hinchazón y la pesadez.

Fuentes utilizadas 12

  1. MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos), enciclopedia médica: Calambres musculares, última revisión 23.07.2024 — carácter súbito e involuntario de la contracción, sobrecarga del músculo como causa más común y factores desencadenantes descritos, entre ellos el ejercicio sin suficiente ingesta de líquido y los niveles bajos de sodio, potasio o calcio
  2. MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos), enciclopedia médica: Síndrome de las piernas inquietas — definición como problema del sistema nervioso, impulso irrefrenable de mover las piernas, sensaciones de arrastre, hormigueo o ardor de predominio nocturno y relación con el uso cerebral de la dopamina
  3. Fundación Hipercolesterolemia Familiar. Efectos de las estatinas en los síntomas musculares (18.09.2022) — 27 % de dolor o debilidad muscular en el grupo con estatina frente al 26 % en el grupo placebo durante el primer año, y atribución real al fármaco de alrededor de 1 de cada 15 casos referidos
  4. Martínez-Zapata MJ y colaboradores. Phlebotonics for venous insufficiency, revisión sistemática Cochrane CD003229.pub4 (03.11.2020; resumen actualizado 28.04.2025) — 69 ensayos aleatorizados, 56 con datos aprovechables y 7.690 participantes de 50 años de edad media; reducción ligera del edema y de la circunferencia del tobillo (diferencia media 4,27 mm), poca o ninguna diferencia en calidad de vida, aumento ligero de efectos adversos, y calambres entre las molestias del mal retorno venoso que describe la propia revisión
  5. Estudio DETECT-IVC 2006. Encuesta epidemiológica sobre insuficiencia venosa crónica en España, revista Angiología (publicado en enero de 2008, datos de junio de 2006) — 16.186 sujetos válidos, 71 % con algún síntoma o signo dependiente de insuficiencia venosa, 62 % con algún signo en la exploración física y 82 % con algún factor de riesgo
  6. Molina Carrillo A, Rozas Martín A. Revisión de siete guías de práctica clínica sobre medias de compresión médica, Revista de Enfermería Vascular (julio-diciembre de 2020) — indicación de la clase 1 en estadios CEAP C0-C1 y en prevención del edema ortostático, contraindicaciones documentadas y fundamento de la bomba musculoesquelética de la pantorrilla
  7. MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos), enciclopedia médica: Trombosis venosa profunda — enrojecimiento, piel caliente, hinchazón de una sola pierna o brazo y dolor o sensibilidad; señales de urgencia por posible embolia pulmonar (dolor torácico, expectoración con sangre, dificultad respiratoria, desmayo)
  8. MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos), enciclopedia médica: Insuficiencia venosa crónica — motivo de consulta por aumento repentino del dolor o la hinchazón de la pierna, fiebre, enrojecimiento o úlceras
  9. Manual MSD, versión profesional: tabla Algunas causas de edema — diferencia entre el edema venoso agudo y unilateral, el edema cardíaco simétrico e indoloro en zonas declive y el edema renal generalizado
  10. Ministerio de Sanidad. Sistema de Información sobre Listas de Espera del SNS, situación a 31 de diciembre de 2025 — 23.849 pacientes en espera estructural de Angiología y Cirugía Vascular, demora media de 151 días y 26,5 % con más de seis meses de espera
  11. Agencia Europea de Medicamentos (EMA), comité de plantas medicinales (HMPC): Vitis viniferae folium (hoja de vid), monografía de la Unión Europea revisión 1 (EMA/HMPC/464684/2016, publicada el 05.01.2018) y resumen público EMA/381757/2017 — uso bien establecido para la insuficiencia venosa crónica, cuadro descrito con piernas hinchadas, varices, pesadez, dolor, cansancio, picor, tirantez y calambres en las pantorrillas; duración recomendada de 12 semanas y uso solo en adultos
  12. MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos), tema de salud: Calambre muscular — los calambres afectan sobre todo a las piernas y por la noche en algunas personas, son más comunes en adultos mayores, y entre sus causas figuran la deshidratación, los niveles bajos de electrolitos (magnesio, potasio o calcio), ciertos medicamentos y los músculos con poca irrigación sanguínea

Preguntas frecuentes

¿Por qué me dan calambres en las piernas por la noche?

Los calambres nocturnos en las piernas son comunes en adultos mayores, y entre los factores descritos para el espasmo muscular figuran el ejercicio sin haber bebido suficiente líquido y unos niveles bajos de minerales como el potasio o el calcio (MedlinePlus). A eso se suman dos causas frecuentes en personas de 45 a 70 años: los diuréticos, que aumentan la pérdida de potasio y magnesio por la orina, y el síndrome de piernas inquietas, que es neurológico y se reconoce por el impulso irrefrenable de levantarse a caminar. La enfermedad venosa puede contribuir cuando ya está diagnosticada, pero no es la explicación por defecto.

¿Los calambres en las piernas son peligrosos?

El calambre en sí es una contracción que empieza y termina, y no es una urgencia. Lo que sí lo es, y conviene no confundir, es un dolor que no cede con una sola pierna hinchada en horas, caliente y enrojecida, porque ese es el patrón descrito para la trombosis venosa profunda. Y si aparece dolor torácico, sangre al toser, dificultad para respirar o pérdida del conocimiento, se llama al 112 sin esperar.

¿Qué enfermedades provocan calambres en las piernas?

Más que una enfermedad única, hay varios terrenos documentados. Los déficits de minerales como el potasio o el calcio y la deshidratación figuran entre los factores desencadenantes descritos. El síndrome de piernas inquietas es un trastorno del sistema nervioso, distinto del calambre, que cursa con impulso de mover las piernas. La insuficiencia venosa crónica cuenta el calambre entre sus molestias descritas, tanto en la revisión Cochrane de flebotónicos como en la monografía europea de la hoja de vid roja. Y en el capítulo de los fármacos, los diuréticos tienen un mecanismo directo por la pérdida de potasio y magnesio en la orina.

¿Qué puedo tomar para los calambres en las piernas?

Aquí no encontrará una dosis, y el motivo es que la pregunta correcta va antes: si falta potasio, calcio o magnesio, se comprueba con una analítica pedida en el centro de salud. Sobre los venotónicos orales, la revisión Cochrane de 2020 concluye que probablemente reducen ligeramente el edema y la circunferencia del tobillo (4,27 mm de diferencia media), que apenas cambian la calidad de vida frente al placebo y que aumentan ligeramente los efectos adversos, en su mayoría digestivos. Ese es el tamaño del efecto, y no está medido de forma específica para el calambre.

¿Los calambres en los gemelos son de mala circulación?

No necesariamente, y esa atribución automática es el error más repetido. El gemelo es el músculo que más a menudo sufre el calambre nocturno por su propio funcionamiento, y las causas descritas con más frecuencia son la falta de líquido, los minerales bajos y los fármacos. En alguien con insuficiencia venosa ya diagnosticada sí puede haber componente venoso. Con varices visibles pero sin diagnóstico, lo razonable es explorar ambas cosas, no decidir por la apariencia de la pierna.

¿Es síndrome de piernas inquietas o es un calambre?

Se distinguen por la sensación, no por la hora. El calambre es una contracción brusca, dolorosa y visible, que deja el músculo duro unos segundos. El síndrome de piernas inquietas es un impulso irrefrenable de levantarse y caminar, con hormigueo, arrastre o ardor, que se alivia al mover las piernas y vuelve al parar; su causa se relaciona con el uso cerebral de la dopamina (MedlinePlus). Si lo que manda es el impulso de moverse, lo que corresponde no es nada de lo que se vende para las venas: es contarlo en la consulta.

Aviso médico. Este texto reúne entradas de enciclopedias médicas públicas, una revisión sistemática Cochrane, un informe oficial del Ministerio de Sanidad y revisiones publicadas en revistas españolas; no sustituye una consulta ni permite diagnosticarse en casa. Con una pierna hinchada de golpe, fiebre, una úlcera que se abre, dolor en el pecho o falta de aire, el paso siguiente es sanitario y urgente, no informativo. Las marcas que se citan pertenecen a sus titulares y no tenemos relación con ellos.